martes, 14 de agosto de 2012

Moulin Rouge!

Moulin Rouge! Amor en Rojo (Moulin Rouge, 2001)

Dirigida por: Baz Luhrmann

Con: Ewan McGregor, Nicole Kidman, Jim Broadbent...







Hay muchas razones por las que "Moulin Rouge!" no es sólo una película musical más, sino una experiencia fílmica totalmente diferente a lo que probablemente cualquiera haya visto antes. Es una película que revolucionó al género para hacerlo accesible y relevante a las generaciones del siglo XXI, y provocó, después del éxito obtenido, el resurgimiento de los musicales en el cine. Sin un "Moulin Rouge!", no habrían existido un "Chicago", o un "Hairspray", ni un "Sweeney Todd", un "Dreamgirls", o un "Across the Universe". Eso es algo que hay que agradecerle. Es un musical totalmente original (algo que es realmente difícil de lograr; ya que normalmente están basados en espectáculos de Broadway), que usa temas populares de los últimos años como su repertorio de canciones, y los adapta hermosamente a la historia de un escritor bohemio en el París de 1899, y su amor por una cortesana del famoso burdel, el Moulin Rouge. Así, podemos encontrar versiones de canciones hechas famosas por gente de la talla de Elton John, Marilyn Monroe, Los Beatles, y hasta la Novicia Rebelde, adaptadas a un contexto totalmente distinto, lo cual las dota de frescura y un punto de vista muy diferente. Tiene un increíble y alucinante estilo visual, el cual, en mi opinión hace por sí solo que la película valga la pena. Y finalmente, está la ya mencionada historia de amor de Christian y Satine, que, una vez que te acostumbras al estilo visual y rítmico de lo que estás viendo, atrapa al espectador por completo y los envuelve en cada momento de su romance hasta el trágico final. Es, definitivamente, una de esas películas que va a tener al público totalmente dividido. O la van a amar, o la van a odiar. No hay tonos intermedios. No es una película para todos. Pero verla es toda una experiencia, y nadie que la haya visto ya me puede dejar mentir, es casi un hecho que no se olvida.

"Moulin Rouge!" nos sumerge en el mundo 'subterráneo' de París, justo en la transición del siglo XIX al XX. Un mundo donde los hombres van a los burdeles buscando entretenimiento y placer, y donde las mujeres son pagadas para cumplir sus fantasías. Un mundo donde los ideales de la vie bohéme están empezando a cobrar fuerza. Verdad. Belleza. Libertad. Y, sobre todas las cosas, amor. Un mundo en donde un escritor idealista y pobre (Ewan McGregor) se enamora perdidamente de la cortesana más cara del "Moulin Rouge", Satine (Nicole Kidman). Un mundo lleno de celos, lujuria, espectáculo, y pasiones, llevado al ritmo de muchas de las melodías más famosas (de la música.)
La historia, de hecho, es probablemente lo más simple de toda la película, pero también lo más cautivante y lo que se va a quedar más con el público después de verla, incluso entre la extravagancia de los colores y coreografías. A fin de cuentas, la película no hace nada más que contar una historia sobre dos personas que se aman y harán lo que sea para poder estar juntos, usando de trasfondo un burdel, una obra de teatro, y las intenciones ocultas de un duque y del dueño del lugar. Sí, es un poco empalagosa (la palabra love y todos sus derivados, loved, loving, lovers; son mencionadas alrededor de 150 veces), y puede pecar de cursi y melodramática, sin mencionar lo trágica a la mejor manera griega, pero no puede ser negado que la forma en que es contada es lo que vale la pena aquí.

Para los que ya la han visto, y se están preguntando cómo las actuaciones pueden ser tan exageradas y teatrales (y a quién engañamos, no precisamente lo que es tradicionalmente considerado "buenas", pero sin ser malas, tampoco), les digo que "Moulin Rouge!", dentro de los muchos géneros que abarca, es en parte una farsa; algo así como una burla o una sátira muy elaborada. Todo es extremadamente teatral, espectacular, y over the top. Por eso no es algo para todos, porque no es algo que estemos acostumbrados a ver en una película. Y tomando eso en cuenta, no puedo considerar las actuaciones como malas, porque serán de todo menos eso. Es simplemente un género diferente, y todo debe de ser contemplado bajo ese ángulo. Ewan McGregor nos da a un Christian sumamente idealista, un romántico empedernido, y algo ingenuo. Es probablemente uno de los papeles más fuertes de su carrera. Nicole Kidman es Satine (el cual es, sin dudas, el personaje más interesante de la película), la cortesana de oro que es pagada para decirle a los hombres lo que quieren oír y sueña con ser una "actriz verdadera". Aunque Kidman va, de formas muy extrañas, de lo romántico a lo ridículo y de vuelta, es, por lo menos a mi gusto, muy creíble en la película, pero, como lo es toda la experiencia, es también una actuación muy divisiva. Está Jim Broadbent como Harold Zidler, el dueño del "Moulin Rouge!", uno de mis personajes favoritos, y Richard Roxburgh como el orgulloso y caprichoso Duque, un digno villano, de ésos que todos odian desde el primer momento en que sale a pantalla. Busquen también por ahí a Kylie Minogue en un cameo como El Hada Verde.

Pero, es un hecho que no es la historia y no son las actuaciones, sino el despampanante, extravagante, exagerado e hipnotizante aspecto visual lo que hace de "Moulin Rouge!" una verdadera joya del cine (musical) moderno. Desde la primera toma, donde un pequeño director de orquesta nos presenta la película mientras el telón se abre, sabemos que estamos ante un verdadero espectáculo. Colores vibrantes, escenografías atascadas de detalles, vestuarios que brillan, ángulos rápidos de cámara, fuegos artificiales, coreografías complicadas, y personajes sacados de un verdadero carnaval. Lo que pueda poner en palabras no se compara a lo que es el ver, escuchar, y sentir esa película. Es un verdadero deleite (o tortura, dependiendo de qué lado de la moneda te encuentras) para los sentidos. El director Baz Luhrmann no es para nada un novato en hacer películas de esta manera. Lo pueden comprobar con la igualmente teatral "Romeo + Julieta" (una de mis películas favoritas, por cierto) y, estoy seguro a juzgar por el tráiler, con la próxima "El Gran Gatsby", ambas protagonizadas por Leonardo DiCaprio. Luhrmann se apropia de la película y hace cada minúsculo detalle suyo, desde la secuencia de entrada al Moulin Rouge, hasta que Christian teclea en su máquina de escribir "The End." La dirección es espléndida. Y si hay algo que está mejor hecho que todo lo realizado por el departamento de arte, son las canciones que lo complementan todo. Los jukebox musicals (musicales que usan como repertorio canciones usadas previamente en algún otro lado) son probablemente mi tipo de musical favorito, y éste es creo que el mayor y mejor logrado de todos. "All You Need is Love" de Los Beatles, "Material Girl" y "Like a Virgin" de Madonna, "Smells Like Teen Spirit" de Nirvana, "The Sound of Music", "I Will Always Love You", "Your Song"...y la lista sigue y sigue y sigue. Decenas (literalmente) de canciones forman el mundo de "Moulin Rouge!" y lo dotan de una belleza, número tras número, que hace que ésta sea una experiencia total para ver. Cabe notar, que la única canción original es la balada "Come What May", de papel esencial en la trama. Quiero encontrar a alguien que no crea que es la mejor canción de la cinta.

Hay una gran posibilidad de que no les guste "Moulin Rouge!" después de la primera vez de haberla visto. Hay una posibilidad todavía más grande de que la encuentren bizarra, extraña, y muy difícil de ver. Yo la considero así, y es uno de los más grandes musicales que hay, en mi opinión. Sea cual sea el lado que tomen después de haberla visto, es un hecho que es una película totalmente diferente a cualquiera que estén acostumbrados a ver. A mi punto de vista, es un festín para todos los sentidos, ya sea visual con el apabullante desfile de colores y coreografías, auditivo con el excelso uso de la música y las canciones de toda época y género, y sensorial, cuando se mezcla todo eso con las actuaciones, y los personajes te hacen sentir la historia. Es todo eso y más. Es una historia sobre la verdad; una historia sobre la belleza; una historia sobre la libertad; pero sobre todo, es una historia sobre el amor; envuelta en el que podría ser el empaque más llamativo que ha tenido una película en mucho tiempo. La odies o la ames, "Moulin Rouge!" es una joya del musical moderno, y una pieza imperdible de cine, tan difícil de describir y clasificar, que creo que la única apta para hacerlo es ella misma:

Spectacular, Spectacular,
No words in the vernacular
Can describe this great event.
You'll be dumb with wonderment.

Historia guión: 27/30
Actuaciones: 26/30
Detrás de cámaras: 20/20
Entretenimiento: 17/20

Por ser el filme detrás del resurgimiento de los musicales, por el espléndido uso de sus canciones, su historia de amor, sus personajes, y, sobre todo, por su espectacular y exagerado estilo visual, que va a dividir a más de una persona, le doy a "Moulin Rouge!" un:
90%

| Sigue al Twitter oficial: @_Cineteando |

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