lunes, 10 de septiembre de 2012

El Gran Pez

El Gran Pez (Big Fish, 2003)

Dirigida por: Tim Burton

Con: Ewan McGregor, Albert Finney, Billy Crudup...








Si algo se puede decir de Tim Burton, es que sus películas (buenas o malas, animadas o live-action, viejas o nuevas) tienen un estilo visual inconfundible. Es por eso que cuando se hace un recuento de sus mejores películas, o las más características, suelen salir a flote cintas como "El Joven Manos de Tijera", "Sweeney Todd", o "Charlie y la Fábrica de Chocolate", donde los árboles torcidos, personajes pálidos y excéntricos, y atmósfera gótica y exagerada abundan. Sin embargo, por alguna extraña razón, siempre parecen pasar por alto una pequeña y mucho más sutil película llamada "El Gran Pez". No entiendo por qué. A mi parecer, esta es una de las películas más sólidas y sobresalientes del director, si no es que su mejor obra. Sí, tal vez es una gran excepción al no incluir a Johnny Depp. Sí, tal vez es extravagante en un modo mucho menos evidente, y mucho menos oscura visualmente. Pero no por eso es menos fantástica. Y no por eso es menos oscura. "El Gran Pez" es la travesía de un hijo que trata de conocer a su padre a través de las ilusorias historias que le contó desde que era niño. Es un viaje a través de la imaginación de un hombre que tuvo una vida, como se menciona, no más larga, pero sí más grande. Es una cinta que utiliza cuentos y narraciones fantásticas como excusa para explorar relaciones humanas, y que tiene como recurso a una de las mentes más creativas del cine. Una obra demasiado subestimada. Una aventura tan grande como la vida misma.

Wiliam Bloom (Billy Crudup) creció bajo la sombra de las fantásticas historias que su padre Edward (Ewan McGregor en sus años jóvenes; Albert Finney en su vejez) le contaba sobre su vida, y que mantuvo mientras siguió creciendo, sin importar lo increíbles e imposibles que sonaran. Ahora que Edward está muriendo de cáncer, Will decide explorar el pasado de su padre para encontrar al hombre que se esconde detrás de las anécdotas. Pero pronto se dará cuenta que no todo lo que su padre le contó eran puras invenciones, y que un hombre, a final de cuentas, se convierte en las historias que cuenta.
Como una de mis primeras tareas en la escuela de cine (así es, ¡estoy en la escuela de cine! Ni yo mismo me lo creo...) tuve que leer el guión de alguna película. Escogí éste porque funciona en tantos niveles diferentes. Tiene una sustancia y contenido increíblemente profundos en papel, que se traducen hermosamente al lenguaje cinematográfico. Además, es una historia sobre el arte de contar historias. La mera esencia del cine se reduce a eso. La película (basada en una novela por Daniel Wallace, escrita por John August, y bajo la visión de Tim Burton) nos presenta dos niveles, dos "realidades" de una misma persona: tenemos el drama familiar de la relación padre-hijo entre Will y Edward Bloom, donde las temáticas más reflexivas y profundas se desarrollan, y donde, creo yo, está el verdadero corazón de la película. Y está el mundo de fantasía de las anécdotas de Edward (lo más atractivo, sin lugar a dudas), las cuales nos atrapan y cautivan por más exageradas e inverosímiles que las encontremos, y que, de hecho, acaban siendo el complemento  perfecto de la vida real de los personajes. Son dos relatos que se entrelazan y acaban en un mismo lugar. Es un guión magníficamente escrito sobre la vida de un padre y un hijo que se tratan de entender el uno al otro a través de lo que ha sido contado a través de los años. Es una historia sobre la paternidad, la identidad personal, y las relaciones que formamos con otros; una historia que te atrapa desde los primeros minutos, y no te deja ir: te cautiva, te maravilla, te hacer reír, te hace llorar, y te deja reflexionando horas después de que los créditos acabaron. De ésas que no se te olvidan...

Ewan McGregor y Albert Finney brillan en la película y se roban cada segundo en el que salen, interpretando a Edward Bloom en su juventud y vejez, respectivamente. Además del evidente parecido físico que los dos actores comparten, ambos proveen al personaje de una carisma enorme (esencial para el papel) que te hace entender por qué todos lo adoran. Aunque McGregor en realidad no tiene escenas "dramáticas" por así decirlo (él se desenvuelve casi en su totalidad en el mundo de fantasía), Finney es espléndido como el padre moribundo, que aunque se debilita no pierde la vitalidad que ha ganado a través de su vida. También tenemos a Billy Crudup como William Bloom, una actuación mucho más sutil y guardada, pero no por eso menos poderosa, como el hijo que quiere llegar a conocer al verdadero hombre que es su padre antes de que muera. Como es ya clásico dentro del mundo Burtoniano, tenemos a Helena Bonham Carter (su pareja, como todo mundo sabe), dobleteando papel como Jenny y La Bruja. Está Danny DeVito (quien se adueña de cada escena en la que aparece) como Amos Calloway, el dueño del circo, y Alison Lohman y Jessica Lange (a quien amo profundamente después de "American Horror Story") como Sandra Templeton, el único y verdadero amor de Edward. Valen mucho la pena, las dos. También busquen por ahí a una magnífica Marion Cotillard, a quien también amo, por cierto, como Josephine, en su primer papel en una película americana (¡vaya forma de empezar!), y un pequeño cameo de Miley Cyrus, en su primer papel en cualquier película. Y no, no sale Johnny Depp en ningún lado. Lo siento.

Pero veásela por donde se le vea, y aunque no se pueda determinar a primera vista, ésta es una película de Tim Burton. Tal vez no es tan gótica, tan oscura o tan pálida como sus obras pasadas o futuras, pero tiene su estilo marcado por todos lados. Está su fascinación por personajes que no encajan con su sociedad, y son algo solitarios, por personajes que parecen sacados de algún cuento de hadas (y que aquí es de forma literal), así como sus paletas coloridas, y figuras retorcidas. Y además de repetir con algunos de sus actores fetiche, tenemos uno más de sus muchos amoríos con el músico Danny Elfman, quien dota a la fábula de las notas necesarias para dar un balance entre realidad y fantasía. El departamento de arte es fantástico como siempre, resaltando los vestuarios y el maquillaje, así como los efectos visuales, los cuales en su mayoría, no fueron hechos por computadora, sino prácticamente, ya sea usando trucos de cámara o títeres mecánicos. Eso es de las cosas que más puedo admirar en una película.

Sí, "El Gran Pez" es una película de Tim Burton. Aunque, por otro lado, es la menos Burtonesca de toda su filmografía. Tal vez es por eso que ésta sea una de sus películas menos "conocidas" y menos reconocidas. Y sigo sin entender por qué. Tal vez es el que pueda haber realizado tan bien un salto a aguas desconocidas, o la profunda fascinación que la obra en sí me provoca. Tal vez son los personajes, o la manera en que entrelaza tan espontáneamente dos mundos que no tienen por qué estar peleados. Tal vez porque es una obra completa por donde sea que se la vea, desde la parte literaria, hasta los actores, y pasando por la dirección visual. Pero "El Gran Pez" es, sin duda, no sólo quizá mi cinta favorita del director (está en debate con "El Joven Manos de Tijera", la cual es, irónicamente, la más Burtonesca de sus cintas), sino una de mis películas favoritas. Es una película que te deja satisfecho cuando acabe, y sabiendo que te entretuvo de la misma manera en que te hizo pensar. Es un cuento de hadas sobre un hombre, su hijo, y las historias que los dos fueron creando. Es una aventura tan grande como la vida misma.

Historia/guión: 28/30
Actuaciones: 29/30
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 20/20

Por encontrar el perfecto punto medio entre la fantasía y la realidad, por sus actuaciones, sus temáticas, y su manera de cautivarte como si fuese un cuento dentro de la historia misma, le doy a "El Gran Pez" un:
96%

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martes, 14 de agosto de 2012

Moulin Rouge!

Moulin Rouge! Amor en Rojo (Moulin Rouge, 2001)

Dirigida por: Baz Luhrmann

Con: Ewan McGregor, Nicole Kidman, Jim Broadbent...







Hay muchas razones por las que "Moulin Rouge!" no es sólo una película musical más, sino una experiencia fílmica totalmente diferente a lo que probablemente cualquiera haya visto antes. Es una película que revolucionó al género para hacerlo accesible y relevante a las generaciones del siglo XXI, y provocó, después del éxito obtenido, el resurgimiento de los musicales en el cine. Sin un "Moulin Rouge!", no habrían existido un "Chicago", o un "Hairspray", ni un "Sweeney Todd", un "Dreamgirls", o un "Across the Universe". Eso es algo que hay que agradecerle. Es un musical totalmente original (algo que es realmente difícil de lograr; ya que normalmente están basados en espectáculos de Broadway), que usa temas populares de los últimos años como su repertorio de canciones, y los adapta hermosamente a la historia de un escritor bohemio en el París de 1899, y su amor por una cortesana del famoso burdel, el Moulin Rouge. Así, podemos encontrar versiones de canciones hechas famosas por gente de la talla de Elton John, Marilyn Monroe, Los Beatles, y hasta la Novicia Rebelde, adaptadas a un contexto totalmente distinto, lo cual las dota de frescura y un punto de vista muy diferente. Tiene un increíble y alucinante estilo visual, el cual, en mi opinión hace por sí solo que la película valga la pena. Y finalmente, está la ya mencionada historia de amor de Christian y Satine, que, una vez que te acostumbras al estilo visual y rítmico de lo que estás viendo, atrapa al espectador por completo y los envuelve en cada momento de su romance hasta el trágico final. Es, definitivamente, una de esas películas que va a tener al público totalmente dividido. O la van a amar, o la van a odiar. No hay tonos intermedios. No es una película para todos. Pero verla es toda una experiencia, y nadie que la haya visto ya me puede dejar mentir, es casi un hecho que no se olvida.

"Moulin Rouge!" nos sumerge en el mundo 'subterráneo' de París, justo en la transición del siglo XIX al XX. Un mundo donde los hombres van a los burdeles buscando entretenimiento y placer, y donde las mujeres son pagadas para cumplir sus fantasías. Un mundo donde los ideales de la vie bohéme están empezando a cobrar fuerza. Verdad. Belleza. Libertad. Y, sobre todas las cosas, amor. Un mundo en donde un escritor idealista y pobre (Ewan McGregor) se enamora perdidamente de la cortesana más cara del "Moulin Rouge", Satine (Nicole Kidman). Un mundo lleno de celos, lujuria, espectáculo, y pasiones, llevado al ritmo de muchas de las melodías más famosas (de la música.)
La historia, de hecho, es probablemente lo más simple de toda la película, pero también lo más cautivante y lo que se va a quedar más con el público después de verla, incluso entre la extravagancia de los colores y coreografías. A fin de cuentas, la película no hace nada más que contar una historia sobre dos personas que se aman y harán lo que sea para poder estar juntos, usando de trasfondo un burdel, una obra de teatro, y las intenciones ocultas de un duque y del dueño del lugar. Sí, es un poco empalagosa (la palabra love y todos sus derivados, loved, loving, lovers; son mencionadas alrededor de 150 veces), y puede pecar de cursi y melodramática, sin mencionar lo trágica a la mejor manera griega, pero no puede ser negado que la forma en que es contada es lo que vale la pena aquí.

Para los que ya la han visto, y se están preguntando cómo las actuaciones pueden ser tan exageradas y teatrales (y a quién engañamos, no precisamente lo que es tradicionalmente considerado "buenas", pero sin ser malas, tampoco), les digo que "Moulin Rouge!", dentro de los muchos géneros que abarca, es en parte una farsa; algo así como una burla o una sátira muy elaborada. Todo es extremadamente teatral, espectacular, y over the top. Por eso no es algo para todos, porque no es algo que estemos acostumbrados a ver en una película. Y tomando eso en cuenta, no puedo considerar las actuaciones como malas, porque serán de todo menos eso. Es simplemente un género diferente, y todo debe de ser contemplado bajo ese ángulo. Ewan McGregor nos da a un Christian sumamente idealista, un romántico empedernido, y algo ingenuo. Es probablemente uno de los papeles más fuertes de su carrera. Nicole Kidman es Satine (el cual es, sin dudas, el personaje más interesante de la película), la cortesana de oro que es pagada para decirle a los hombres lo que quieren oír y sueña con ser una "actriz verdadera". Aunque Kidman va, de formas muy extrañas, de lo romántico a lo ridículo y de vuelta, es, por lo menos a mi gusto, muy creíble en la película, pero, como lo es toda la experiencia, es también una actuación muy divisiva. Está Jim Broadbent como Harold Zidler, el dueño del "Moulin Rouge!", uno de mis personajes favoritos, y Richard Roxburgh como el orgulloso y caprichoso Duque, un digno villano, de ésos que todos odian desde el primer momento en que sale a pantalla. Busquen también por ahí a Kylie Minogue en un cameo como El Hada Verde.

Pero, es un hecho que no es la historia y no son las actuaciones, sino el despampanante, extravagante, exagerado e hipnotizante aspecto visual lo que hace de "Moulin Rouge!" una verdadera joya del cine (musical) moderno. Desde la primera toma, donde un pequeño director de orquesta nos presenta la película mientras el telón se abre, sabemos que estamos ante un verdadero espectáculo. Colores vibrantes, escenografías atascadas de detalles, vestuarios que brillan, ángulos rápidos de cámara, fuegos artificiales, coreografías complicadas, y personajes sacados de un verdadero carnaval. Lo que pueda poner en palabras no se compara a lo que es el ver, escuchar, y sentir esa película. Es un verdadero deleite (o tortura, dependiendo de qué lado de la moneda te encuentras) para los sentidos. El director Baz Luhrmann no es para nada un novato en hacer películas de esta manera. Lo pueden comprobar con la igualmente teatral "Romeo + Julieta" (una de mis películas favoritas, por cierto) y, estoy seguro a juzgar por el tráiler, con la próxima "El Gran Gatsby", ambas protagonizadas por Leonardo DiCaprio. Luhrmann se apropia de la película y hace cada minúsculo detalle suyo, desde la secuencia de entrada al Moulin Rouge, hasta que Christian teclea en su máquina de escribir "The End." La dirección es espléndida. Y si hay algo que está mejor hecho que todo lo realizado por el departamento de arte, son las canciones que lo complementan todo. Los jukebox musicals (musicales que usan como repertorio canciones usadas previamente en algún otro lado) son probablemente mi tipo de musical favorito, y éste es creo que el mayor y mejor logrado de todos. "All You Need is Love" de Los Beatles, "Material Girl" y "Like a Virgin" de Madonna, "Smells Like Teen Spirit" de Nirvana, "The Sound of Music", "I Will Always Love You", "Your Song"...y la lista sigue y sigue y sigue. Decenas (literalmente) de canciones forman el mundo de "Moulin Rouge!" y lo dotan de una belleza, número tras número, que hace que ésta sea una experiencia total para ver. Cabe notar, que la única canción original es la balada "Come What May", de papel esencial en la trama. Quiero encontrar a alguien que no crea que es la mejor canción de la cinta.

Hay una gran posibilidad de que no les guste "Moulin Rouge!" después de la primera vez de haberla visto. Hay una posibilidad todavía más grande de que la encuentren bizarra, extraña, y muy difícil de ver. Yo la considero así, y es uno de los más grandes musicales que hay, en mi opinión. Sea cual sea el lado que tomen después de haberla visto, es un hecho que es una película totalmente diferente a cualquiera que estén acostumbrados a ver. A mi punto de vista, es un festín para todos los sentidos, ya sea visual con el apabullante desfile de colores y coreografías, auditivo con el excelso uso de la música y las canciones de toda época y género, y sensorial, cuando se mezcla todo eso con las actuaciones, y los personajes te hacen sentir la historia. Es todo eso y más. Es una historia sobre la verdad; una historia sobre la belleza; una historia sobre la libertad; pero sobre todo, es una historia sobre el amor; envuelta en el que podría ser el empaque más llamativo que ha tenido una película en mucho tiempo. La odies o la ames, "Moulin Rouge!" es una joya del musical moderno, y una pieza imperdible de cine, tan difícil de describir y clasificar, que creo que la única apta para hacerlo es ella misma:

Spectacular, Spectacular,
No words in the vernacular
Can describe this great event.
You'll be dumb with wonderment.

Historia guión: 27/30
Actuaciones: 26/30
Detrás de cámaras: 20/20
Entretenimiento: 17/20

Por ser el filme detrás del resurgimiento de los musicales, por el espléndido uso de sus canciones, su historia de amor, sus personajes, y, sobre todo, por su espectacular y exagerado estilo visual, que va a dividir a más de una persona, le doy a "Moulin Rouge!" un:
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domingo, 5 de agosto de 2012

Don't Forget Me: 50 Años Sin Marilyn



FADE IN on a girl, with a hunger for fame; and a face and a name to remember...

No puedo decir que estoy siquiera vagamente familiarizado con el trabajo cinematográfico de Marilyn Monroe. De hecho, hasta el momento en que el escribo esto, no he visto ni una sola película de la rubia actriz (espero cambiar eso hoy con el maratón de sus películas en TCM). Sin embargo, siento una profunda fascinación por este enigmático personaje, la cual no proviene de una admiración por su trabajo, evidentemente, y estoy seguro que esto mismo le pasa a muchísimas personas más. ¿Qué es, entonces, lo que nos atrae tanto de Marilyn Monroe, y que hace que esta mujer siga tan vigente, probablemente hoy más que nunca, a cincuenta años de su muerte? ¿Qué es eso que tenía, que se ha mantenido con el pasar de los años, y que la ha hecho inmortal?

Norma Jean Mortenson era simplemente otra aspirante a actriz más durante los electrizantes años cuarenta de Hollywood, la que es considerada su época dorada. Con un pasado tan problemático y controvertido como su propio carácter (sin padre, abandonada por su madre quien tuvo que ser recluida en una institución mental, vivió en varios lugares de acogida, en muchos de los cuales fue abusada), y con una necesidad casi patológica de ser admirada y reconocida ante los ojos de los demás, ni ella misma se iría a imaginar que tras la ajetreada vida de tabloide que llevaría durante sus treinta y seis años, y un cambio de nombre por el mucho más amigable "Marilyn Monroe", esta rubia se establecería como una de las mujeres más reconocidas del mundo y como de los más grandes íconos de la cultura popular. 

Como más de una persona puede corroborar, Monroe no es precisamente recordada por sus dotes actorales. Nunca fue nominada para un Óscar o para cualquier otro premio grande de la industria (más que para el Globo de Oro en dos ocasiones, me parece, ganándolo en una), y su filmografía cuenta más que nada con comedias bastante simplonas (aunque de excelente calidad y manufactura), algo que siempre le molestó, pues una de sus grandes aspiraciones era llegar a ser considerada una "actriz seria". De hecho, son mucho más famosos sus escándalos detrás de las cámaras que el producto final en las pantallas. Es bien sabido que llegaba sumamente tarde a las filmaciones, usualmente sin haberse aprendido sus diálogos, y en sus últimos años, bajo la influencia de alcohol o pastillas. La filmación de "El Príncipe y la Corista" fue tan desastrosa, que Monroe logró hacer que el director Sir Laurence Olivier abandonara sus esfuerzos por hacer cine por dos décadas después de eso (la excelsa película del año pasado, "Mi Semana con Marilyn", con Michelle Williams como la actriz, plasma este evento de excelente manera). Entonces creo que es seguro afirmar que aunque es una de las actrices más queridas de la historia del cine, no es precisamente recordada por su histrionismo, por más que eso fuera lo que ella más deseaba en la vida. ¿Qué es, entonces, lo que la ha mantenido eterna?

Considerada una de las mujeres más sensuales y sexuales de la historia (fue la primer mujer en aparecer en la portada de "Playboy", en su primera edición allá por los cincuenta), Monroe es, inclusive hasta hoy, uno de los más grandes sex symbols. Además, su look ha marcado tendencia en el mundo de la moda y el espectáculo más de una vez. ¿Quién no recuerda el icónico vestido blanco que se levanta con la brisa del metro, o el atuendo rojo al ritmo de Diamonds Are a Girl's Best Friend? ¿Quién no reconoce su característico peinado rubio, o el inmortal lunar en la mejilla? Millones de mujeres y celebridades hoy en día siguen imitando tanto su sensualidad como su aspecto, tanto en alfombras roja, como en portadas de revista y videos musicales. La imagen que daba la actriz se ha mantenido tan vigente como ella misma a través de los años. 

Allá por la Época Dorada de Hollywood, los actores y actrices eran considerados seres omnipotentes, alabados e idolatrados por las masas, que no podían tener ningún defecto. Debido a esto, y a un panorama completamente distinto en cuanto a los medios de comunicación comparado a hoy, sus vidas privadas eran justamente eso: "privadas". Nadie del público las conocía, más que lo que decidían ellos sacar a la luz o mostrar ante la gente. Sin embargo, mientras el tiempo ha avanzado y la industria del entretenimiento se ha convertido en sacar a flote cada uno de los detalles más íntimos de los famosos, la vida privada de Marilyn nos empezaba a mostrar una escandalosa combinación de una infancia interrumpida y una familia rota, amoríos, medicamentos preescritos, problemas serios de identidad, y, como lo mencioné antes, una necesidad patológica de buscar reconocimiento. En sus relativamente cortos treinta y seis años de vida, Monroe se casó tres veces, tuvo más de un embarazo fallido, un relación más que cercana tanto con el presidente americano John F. Kennedy como con su hermano Robert (ahí está la famosísima cantada de "Happy Birthday, Mr. President"), una dependencia a los farmacéuticos, y miles de problemas durante sus filmaciones, pero un carisma, un encanto, y una belleza inigualables que hacían que al público se le olvidara todo lo demás. Es por eso que después de su muerte, y mientras más material sobre su vida íntima sigue surgiendo, una curiosidad casi morbosa ha crecido por conocer a la Norma Jean detrás de la Marilyn Monroe. A la mujer detrás del ícono. A las lágrimas detrás de la sonrisa perfecta. Y es que no hay nada más satisfactorio que saber que uno de tus mayores ídolos es tan humano como tú.

¿Pero, en conclusión, que es lo que ha mantenido a Marilyn Monroe, la actriz, el sex symbol, la mujer, como un símbolo que aparentemente no envejece por más que pasan los años? Es, en mi opinión, justamente esto, la combinación de todas las facetas de la actriz más famosa del mundo lo que nos causa tanta atracción. Es una mujer que es tanto la cara más reconocida del mundo del espectáculo, como alguien que tuvo tres matrimonios fallidos; uno de los cuerpos más deseados, como una niña abandonada por ambos sus padres; una sonrisa perfecta que ponía de rodillas a todo el mundo, como alguien que murió por su dependencia a las drogas. Es un ícono de la cultura mundial, como una mujer cualquiera. Es tanto Norma Jean como Marilyn Monroe. Y mientras más pasa el tiempo, más lados de su vida parecen surgir y seguir cautivándonos con esta Marilyn-manía que parece no tener fin. Ya sea desde la famosísima serie de cuadros de arte pop de Andy Warhol, como el imperdible disfraz en Halloween, las biografías y novelas que se siguen escribiendo (yo estoy empezando a leer "Blonde" de Joyce Carol Oates), y las series y películas que están despertando el interés por la actriz rubia en nuevas generaciones (les recomiendo en especial la ya anteriormente mencionada "Mi Semana con Marilyn" con Michelle Williams y Kenneth Branagh, y la impresionante serie de televisión "Smash", sobre la puesta en escena de un musical sobre la vida de Marilyn, cuyas canciones reflejan perfectamente muchas de sus situaciones), tenemos material para mucho rato más. Y que así sea. Donde quiera que se encuentre en este momento Marilyn Monroe, debe de estar feliz, porque el único deseo y sueño que tuvo en la vida era que nunca quería ser olvidada. Cincuenta años después de su muerte, podemos corroborar que eso no ha pasado. No te hemos olvidado.

When you sing 'Happy Birthday' to someone you love, or see diamonds you wish were all free, please say that you won't; I pray that you don't forget me...


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domingo, 29 de julio de 2012

Batman: El Caballero de la Noche Asciende

Batman: El Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises, 2012)

Dirigida por: Christopher Nolan

Con: Christian Bale, Anne Hathaway, Gary Oldman...







Después de haber visto esta película ya dos veces (de las varias que aún faltan), creo que he llegado a considerar la trilogía del Batman de Christopher Nolan como un solo espectáculo dividido en tres actos. En el primero, "Batman Inicia" tenemos la introducción de los personajes y su mundo; se explica el origen y las motivaciones de Bruce Wayne y cómo se convierte en Batman. En el segundo, la sumamente exitosa y aclamada "El Caballero de la Noche", nos encontramos con un problema mayor que amenaza a este mundo y a quien lo habita (en este caso, el soberbio Guasón de Heath Ledger), y es cuando las emociones y la acción están al máximo. Y, por último en el tercero, la inmensamente esperada "El Caballero de la Noche Asciende" se desarrolla el clímax de la historia, todo se pone en riesgo, los personajes encuentran redención  al final, y hay un cierre. Y eso es precisamente lo que nos da "CNA" ("El Caballero de la Noche Asciende"; usaré esta abreviación para ahorrar tiempo y caracteres). Probablemente no es tan emocionante como lo fue su predecesora y es un hecho que los villanos no se acercan siquiera a lo que hizo Ledger, pero ése no es su objetivo. Su objetivo es dar un cierre digno (y épico, sin duda alguna) a la que estoy seguro va a ser considerada una de las más grandes trilogías del cine; la que revolucionara el género de los superhéroes y adaptaciones de cómics al darles una perspectiva humana y oscura que nunca había sido tocada antes. Su objetivo es poner a Batman y a Ciudad Gótica al límite, en peligro real y con todo en juego, y hacer que sus situaciones se resuelvan, si tal vez no definitivamente, sí de forma satisfactoria. Y vaya que lo logra.

La historia nos lleva ocho años después de los eventos del final de "El Caballero de la Noche", donde Batman se culpó a sí mismo por los asesinatos cometidos por Harvey Dent y está en un exilio auto-proclamado, al igual que el magnate Bruce Wayne (Christian Bale), y Ciudad Gótica queda aparentemente limpia del crimen organizado. Sin embargo, con la llegada de Bane (Tom Hardy), un terrorista enmascarado y físicamente invencible, Batman se verá en la necesidad de regresar y defender a Ciudad Gótica para evitar, tal como le advierte la ladronzuela Selina Kyle (Anne Hathaway), la "tormenta que está a punto de llegar", aunque esto le cueste toda integridad física y mental.
El guión, escrito por el propio Christopher Nolan y su hermano Jonathan, le da un cierre perfecto a la trilogía al retomar un argumento abordado en la primera entrega (la destrucción de Ciudad Gótica por parte de la Liga de las Sombras), sólo que llevándolo a un nivel mucho más alto. Como suelen ser los finales, todo es más grande, más extremo, más peligroso. El guión lleva a todos los personajes, sobre todo a Batman, al límite de las situaciones, haciendo de ésta una película emocionante e intensa cada uno de sus dos horas y cuarenta minutos de duración. Sobre todo la última parte. Ha sido probablemente la media hora más intensa de mi vida. No hay ningún momento aburrido, y aunque a veces la cantidad información se puede sentir abrumadora (les recomiendo ampliamente ver las dos entregas anteriores, sobre todo "Batman Inicia"), toda historia, personaje, y argumento, tiene su digno cierre, con todo y sus vueltas de tuerca (mucha atención a los personajes de Marion Cotillard y Joseph Gordon-Levitt). El uso de las situaciones y personajes del cómic y su adaptación al mundo Nolan son sumamente originales (sobre todo porque desde el principio el director se negó a usar cualquier característica fantástica); y, tal y como fue característico en las dos películas pasadas, lo que resalta de la historia es la fuerte crítica social que Nolan hace, usando Ciudad Gótica como la máxima locación de corrupción, y a sus héroes y villanos luchando por el control de ésta. No es una película palomera, no es cualquier película de super-héroes; las temáticas van mucho, mucho más allá. Pero eso es lo que ha hecho de la trilogía lo que es. Y vaya que vale la pena.

Christian Bale hace su tercera y (seguramente) última aparición como Bruce Wayne y su álter-ego Batman. Su personaje ha tenido una evolución continua a través de las tres películas, y creo que es aquí donde se pone más a prueba. Batman es, como lo he dicho, llevado al mayor límite posible, y creo que Bale hace una muy buen representación tanto de la desesperación y necesidad de salvar a su ciudad que está a punto de arder, como de la nobleza, carisma, y enigma necesarias cuando está con la máscara puesta. No da una actuación formidable, nunca la ha dado, pero creo que es un personaje que se vale por sí mismo y no tiene nada que pedirle a otros superhéroes (tal vez a Robert Downey Jr. como Iron Man, pero son dos universos y perspectivas totalmente diferentes). Y afortunadamente la intensidad de la voz rasposa disminuyó. De los  demás personajes que regresan, tenemos a Michael Caine como Alfred, a Morgan Freeman como Lucius Fox (quienes se roban todo segundo en el cual salen a cámara), y a Gary Oldman como al comisionado Gordon, que aunque no tiene tanto tiempo en pantalla como en las películas anteriores, sigue representando de forma muy convincente al policía con los ideales más grandes de Gótica. También hay dos cameos por parte de Liam Neeson como R'as Al Ghul, y Cillian Murphy como el Doctor Crane, que le dan a "CNA" un aire aún más grande de cierre y grandiosidad.
Como personajes nuevos, tenemos a Anne Hathaway como Selina Kyle (a.k.a. Gatúbela o Catwoman, aunque ninguno de estos sobrenombres es mencionado jamás en pantalla), una mujer que se ve en la necesidad de robarle a los más afortunados para sobrevivir, y se convierte en una semi-aliada de Bruce Wayne. Probablemente no se convierta en el personaje más icónico de la franquicia, pero Hathaway nos prueba que puede manejarse de forma excelente en roles de acción, sin perder el carisma que la caracteriza. Está también Joseph Gordon-Levitt como el oficial John Blake, quien, como Gordon, representa a la mínima parte de Gótica que es genuinamente honesta y sigue creyendo en Batman. Su personaje es mucho más grande de lo que imaginé inicialmente (y MUCHO más grande de lo que puedo revelar aquí), y salí muy gratamente sorprendido con su interpretación. Me confirmó una vez más por qué es de mis actores favoritos. Marion Cotillard es Miranda Tate, una empresaria filántropa que tiene sus inversiones e intereses muy fijamente puestos en Wayne Enterprises. Soy fan de Cotillard y creo que durante la primer parte de la película hace un trabajo muy creíble; sin embargo, después del twist de su personaje (el cual es uno de los aspectos más fuertes del guión, por cierto), creo que su interpretación perdió mucha fuerza. Y está el asunto Bane. ¿Cómo puede un villano estar a la altura del Guasón? No lo está. Ningún personaje de la película le llega siquiera a los talones a Heath Ledger, pero esto no parece afectar mucho el producto final. Bane es un villano digno de la trilogía, y el rival definitivo para Batman, pues es quien finalmente lo logra romper (no sólo metafóricamente). Donde el Guasón era psicótico, impulsivo y salvaje, Bane es metódico, calculador, frío, y malvado. No es el villano máximo, eso es seguro, pero Tom Hardy logra de muy buena manera hacer a un terrorista y líder de un movimiento que está dispuesto a todo con tal de lograr sus objetivos.

Esta es la trilogía de Christopher Nolan. Fue totalmente suya desde el principio, y siguió siendo hasta que los créditos de esta tercera película empezaron a subir. Desde el enfoque humano y oscuro, hasta el fuerte comentario social, y el guión perfectamente manufacturado, por más mainstream que sean los personajes, y por más blockbuster que sea esta cinta, "CNA" es cien por ciento una película de autor. La dirección es magnífica, y todos los aspectos detrás de las cámaras que esto conlleva. Las partituras de Hans Zimmer son otra vez cautivantes, así como la oscura y decadente fotografía y dirección de arte. Por suerte, la franquicia nunca se basó en efectos especiales para hacer que la historia funcionara, pero los pocos que hay, están sumamente bien ejecutados.

Este año se estrenaron tres películas de superhéroes durante el verano. "El Sorprendente Hombre Araña" probablemente tuvo un muy mal tiempo, pues por más entretenida y bien hecha que esté, siendo estrenada entre los otros dos super-estrenos masivos, no tenía oportunidad alguna de sobresalir. En mi reseña de "Los Vengadores", llamé a la película la mayor cinta de superhéroes jamás hecha. Y después de ver "El Caballero de la Noche Asciende", mantengo lo que dije. Además de que los universos y el enfoque a los personajes es muy diferente (Marvel es mucho más fiel a los cómics en cuanto a aspecto visual, más "caricaturesco" en el buen sentido, y le da más importancia al aspecto superheroico y superhumano), "CNA", y toda la franquicia de Batman por Christopher Nolan, es mucho más que solo una película de superhéroes. Es una gama increíblemente variada de personajes complejos, intenciones ocultas, y acciones que tienen detrás toda una psicología. Es una película que usa de excusa a un hombre enmascarado para sacar a la luz la verdadera naturaleza humana. Es una de las más grandes críticas sociales del cine. Es un vehículo de lucimiento para técnicos, actores, y director. Es un deleite para el espectador, un viaje de casi tres horas que en ningún momento decae en cuando a intensidad, emoción o expectativas. Es, hasta ahora, y dudo que esto cambie, la mejor película del año. Es mejor que "El Caballero de la Noche"; o es inferior. Eso variará de persona a persona. Se le debe considerar no como otra secuela, sino como el cierre perfecto de la que, reitero, estoy seguro va a ocupar un lugar en la historia del cine como una de las trilogías más grandes, junto con El Señor de los Anillos, El Padrino, o Star Wars. As simple as that.

Historia/guión: 29/30
Actuaciones: 27/30
Detrás de cámaras: 18/20
Entretenimiento: 20/20

Por sus actuaciones, su dirección, su trasfondo, y por darle un cierre digno, perfecto y épico a una de las trilogías más grandes del cine, le doy a "Batman: El Caballero de la Noche Asciende" un:
94% 

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martes, 24 de julio de 2012

Valiente

Valiente (Brave, 2012)

Dirigida por: Mark Andrews, Brenda Chapman & Steve Purcell

Voces de (en inglés): Kelly MacDonald, Emma Thompson, Billy Connolly...







Después de que Pixar tuviera el año pasado el fracaso más "grande" de su historia con "Cars 2" (un fracaso muy relativo dependiendo el ángulo desde que se vea), nos llega ahora su estreno del 2012, "Valiente", la primera incursión del estudio al mundo de los cuentos de hadas y las princesas. Para empezar, esto definitivamente no es el Pixar al que estamos acostumbrados, pero no digo esto con ningún mal sentido. Pixar nos tiene acostumbrados a historias con temáticas profundas y personajes humanos e inolvidables situados en escenarios inimaginables pero al mismo tiempo sumamente realistas (ya sean juguetes, el fondo del mar, monstruos, o el espacio exterior). Y aunque "Valiente" no es la excepción, tiene mucho más en común con películas clásicas de Disney como Blanca Nieves, Cenicienta, o La Bella Durmiente, que con Ratatouille o Los Increíbles. Es como si, finalmente, se hubiera encontrado una mezcla perfecta entre los elementos característicos de las películas más memorables de Disney, y el corazón y la perfección técnica de las de Píxar. Es lo mejor de ambos mundos. Han vuelto, y lo han hecho con un filme que, aunque tal vez no se vuelva un clásico instantáneo o la mejor película del estudio, nos comprueba que pueden hacer casi cualquier cosa (y más) con un nivel altísimo de entretenimiento, aspectos visuales, y temáticas que hacen que sea un filme disfrutable tanto para niños pequeños, como para jóvenes y adultos.

"Valiente" sigue la historia de Mérida, una princesa escocesa con cabello rojo tan rebelde como ella, quien se niega rotundamente a seguir las tradiciones y expectativas que el reino, y en especial su madre, tienen sobre ella al querer casarla con alguno de los pretendientes de los clanes vecinos. En su necedad adolescente, recurre a el encantamiento de una vieja bruja para hacer que su madre, la reina, cambie, pero, como nos han enseñado décadas de películas y siglos de cuentos de hadas, toda magia viene con un precio. Uno muy alto.
No conocía mucho de la historia antes de meterme a ver la película, más que por lo que había visto en los trailers; la historia de una princesa que se rebela ante las tradiciones, escapa, y trata de buscar su propio destino. Pues las películas de Pixar son eso, ¿no? De personajes que tratan de encontrarse a ellos mismos. Sin embargo, nunca me esperé el aspecto mágico/fantástico de la historia, justo como (y estoy abusando del término) en un cuento de hadas. No esperaba que hubiera una bruja, un encantamiento, y la transformación más que literal de muchos de los personajes. Eso yo se lo dejaba a las películas antiguas de Disney. Y debo admitir que fue una grata sorpresa. No lo veía venir. Como dije antes, la historia es una gran mezcla del corazón de Pixar y la magia de Disney, tal vez no del todo uniforme, y no tan perfecta como algunos de sus guiones pasados. Es predecible, y tal vez peca de dar lecciones de vida de formas muy obvias y fáciles (y de similitudes a veces muy evidentes con "Tierra de Osos"). Sin embargo, es superior a casi cualquier cinta animada que haya salido o vaya a salir próximamente. Es entretenida, emocionante, divertida, incluso a veces muy oscura, y por muy sermón que suene, sí provoca la reflexión.

La animación y aspecto visual detrás de las cámaras, no sólo no decepciona, sino que, como siempre, rebasa los estándares puestos por cintas pasadas. Me sigue dejando boquiabierto el cuidado que Pixar le pone a cada detalle de sus películas, así logrando una perfección inigualable. Desde cada rizo pelirrojo de Mérida, la manera en que se mueve con el viento, las luces blancas, los paisajes de Escocia, el pelaje de los osos, la textura de la madera. Técnicamente, la película no tiene competencia alguna. No la vi en 3D, porque no es mi formato favorito para ir al cine, pero estoy seguro que las tomas se verían espectaculares así.
La dirección  corre a cargo de tres personas (lo cual no debe ser fácil), una de las cuales abandonó el proyecto a mitad del desarrollo, y eso se llega a notar, aunque no afecta en gran medida al producto final. Sí hay un poco de inconsistencia en cuanto a la calidad de la historia comparada con las cintas pasadas del estudio, pero no llega a rayar para nada en ningún adjetivo que siquiera se acerque a "mala". La banda sonora es espectacular también.

"Valiente" no va a pasar a la historia fílmica como la película más icónica de Disney-Pixar, o la más relevante, profunda, o mejor lograda. Hacen una incursión más que digna en el territorio de las princesas y la magia, aunque no sin sus pequeñas fallas, sobre todo si lo comparamos con las cintas pasadas. De cualquier forma, es una garantía casi asegurada de entretenimiento, diversión, algunas cuantas lágrimas para los más sensibles, y miles de niñas con mochilas y disfraces de Mérida en los próximos meses. Incluso en sus cintas más "débiles", siempre es un logro para Pixar.

Nota: Como es cinta animada, y en realidad no hay "actuaciones" como tal, dividí los puntos en una forma diferente.

Historia/guión: 31/40
Detrás de cámaras: 28/30
Entretenimiento: 28/30

Por su incursión exitosa al mundo de los cuentos de hadas, su perfección técnica, y entretenida premisa, aunque no llegue al nivel de las cintas pasadas de Pixar, le doy a "Valiente" un:
87%

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martes, 10 de julio de 2012

El Sorprendente Hombre Araña

El Sorprendente Hombre Araña (The Amazing Spider-Man, 2012)

Dirigida por: Marc Webb

Con: Andrew Garfield, Emma Stone, Rhys Ifans...






Nunca fui muy fan de la trilogía "original" de Spider-Man. Creo que sólo vi una o dos veces las películas pasadas, y aunque no creo que sean malas para nada (sé que, de hecho, son consideradas excelentes y, junto con "X-Men", un parteaguas dentro del género de superhéroes, y que ayudó a colocar a las películas basadas en cómics en la posición que se encuentran hoy), tampoco se me parecen lo suficientemente interesantes, en mi opinión, para revisitarlas. Por lo tanto, no tenía grandes expectativas (o expectativas siquiera) en cuanto a esta nueva versión del superhéroe. Desde que se anunció al nuevo elenco, director, y aspecto visual, se notaba que le iban a dar un enfoque más joven y fresco. Y, aunque, ya viendo el producto final, sí hubo una evidente mejora en los efectos especiales y (discutiblemente) en la simpatía y química entre los protagonistas, y es indiscutiblemente entretenida (como toda película veraniega debería serlo), la historia en realidad es una adaptación, casi copia, de lo que se tocó en la original "Spider-Man", allá por 2002. No le mejora enormemente a la franquicia, pero, sin duda alguna, este casi innecesario reinicio no le hace tampoco ningún daño.

"El Sorprendente Hombre Araña" nos cuenta la historia de Peter Parker (Andrew Garfield), un joven adolescente de preparatoria cualquiera, que quedó huérfano a muy temprana edad, y al tratar de buscar más información sobre el paradero de su padre con uno de sus ex-compañeros de trabajo, es mordido por una araña radioactiva que le da poderes especiales. No tardará mucho tiempo en convertirse en un justiciero enmascarado conocido como "El Hombre Araña". Como toda buena película de superhéroes, tenemos al villano ebrio de poder, en este caso el Doctor Curtis Connors (Rhys Ifans), y su alter ego, el Hombre Lagarto y al interés romántico, Gwen Stacy (Emma Stone, quien aparentemente no puede hacer ningún papel mal), que no hace más que complicar más el balance entre la vida adolescente y la de combatiente del mal.
Siento que lo más flojo de la película es la historia. No es que sea mala. Es bastante entretenida, muy bien llevada y tratada, y es fiel a todos los elementos clásicos de la historia de Spider-Man (su relación con sus tíos, su transformación de geek indefenso a héroe enmascarado, y de venganza a responsabilidad), pero, al tener las tres películas pasadas tan frescas en la memoria (la primera se estrenó, como dije, en 2002, justo hace sólo diez años), parece no aportar nada nuevo a la mitología del superhéroe, y hace únicamente una reinterpretación/homenaje/cuasi-copia de la primera historia, con cambios muy sutiles. Se podría decir que es incluso un poco más "juvenil" con todos los pros y contras que eso acarrea. Definitivamente se ve mucho mejor, pero se siente repetido.

Tenemos a Andrew Garfield como Peter Parker, alias El Hombre Araña, alias Spider-Man. Creo que el mayor atino de Garfield es que la actitud awkward se le da muy bien, y eso es una característica esencial en el personaje. Tal vez evoluciona demasiado rápido en el súper-confiado superhéroe enmascarado, y tal vez Tobey Maguire lo hizo mejor, pero Garfield deja muy claro que tiene el carisma y encanto suficiente para llevar en sus hombros el protagónico de un súper blockbuster de verano. Emma Stone es Gwen Stacy, el interés romántico del hombre arácnido. Aunque su papel probablemente no tuvo un peso tan determinante en la película, y tuvo menos que un justo tiempo en pantalla, Emma Stone parece todavía no poder hacer nada mal y se roba cada escena en la que sale, con su ya característico encanto y atracción que parece emanar de manera natural. Rhys Ifans hace a un villano que, si uno lo piensa bien, no actúa desde la maldad pura, sino que tiene en realidad una buena intención para la humanidad, pero sus métodos son un poco peligrosos y no precisamente los más convenientes. Ifans logra hacer a un villano humano, más que mitad reptil, y eso se agradece. Creo que el elenco secundario no es nada extraordinario, tal vez con las excepciones de Sally Field y Martin Sheen, como los tíos May y Ben. Sin embargo, es la accesibilidad, simpatía, y gran talento del elenco joven, lo que dota a este reboot de la poca frescura que tiene.

Uno de los grandes aciertos de tener esta versión tan cercana a las pasadas, es que se puede ver una mejora definitiva en cuanto al aspecto visual de la película, en especial en cuanto a efectos especiales se refiere. Las escenas de vuelo y balanceo de Spider-Man por la ciudad son realmente alucinantes, y aunque no me gusta ver las películas en 3D, estoy seguro que esas escenas se ven muy, muy bien en ese formato. Marc Webb, el director de la película, además de tener un historial enorme de videos musicales (seguro han visto uno suyo en algún punto), es el responsable de "(500) Días con Ella", una de mis películas favoritas, y, en mi opinión, una de las más grandes comedias románticas jamás hechas. Éste es únicamente su segundo largometraje, y da un brinco muy grande de cine independiente a blockbuster, lo cual, lamentablemente se nota. Aunque se puede ver su estilo en cuanto a la dirección de actores, y el manejo de relaciones entre personajes, yo dudo mucho que en una película de este tamaño, con estudios del bagaje de Marvel detrás, el director tenga mucho control creativo. (Y en cuanto al traje se refiere; sí, me gusta más el de esta versión. Sólo por si querían saber).

"El Sorprendente Hombre Araña" es una película que va a dejar satisfechos a la mayoría del público, sea fan a morir del superhéroe, o simplemente una persona más buscando qué ver un domingo en la tarde. Es sumamente entretenida, con actuaciones cautivantes, una historia simple y fácil de seguir, pero que se mete lo suficiente en la mitología del personaje, con un aspecto visual característico de cualquier otra película de verano. Su problema recae en que su estreno se realizó en un muy mal momento; al ser lanzada con un espacio tan corto entre la trilogía pasada, las comparaciones no van a faltar, y esta versión va a resultar en una adaptación (casi copia) demasiado similar a la original a los ojos de la mayoría de los espectadores, y, esto va a ser que la película palidezca ante los otros estrenos de verano, como "Los Vengadores" o "El Caballero de la Noche Asciende", que, sin duda alguna, van a ser mucho más sorprendentes que este Hombre Araña. Lamentablemente, y por más disfrutable que sea el resultado final, el adjetivo del título sale sobrando.

Historia/guión: 20/30
Actuaciones: 26/30
Detrás de cámaras: 17/20
Entretenimiento: 17/20

Por hacer una versión del Hombre Araña demasiado similar a la original, sin aportar nada realmente fresco u original, aunque ésta contenga a un talentoso elenco joven, y un aspecto visual superior, le doy a "El Sorprendente Hombre Araña" un:
80%

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domingo, 24 de junio de 2012

Sombras Tenebrosas

Sombras Tenebrosas (Dark Shadows, 2012)

Dirigida por: Tim Burton

Con: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Eva Green...








Ah...Tim Burton. Lo odies o lo ames, es indiscutible que es uno de los visionarios más grandes de los últimos años, y que su estilo está ya más que establecido dentro del cine contemporáneo, al igual que sus ya clásicas colaboraciones con Johnny Depp. "Sombras Tenebrosas" marca la octava película en una relación que empezó en 1990 con "El Joven Manos de Tijera", y ha durado hasta ahora, con "Alicia en el País de las Maravillas" siendo la última. ¿Es ésta la mejor colaboración Burton-Depp? No, no lo es. ¿Es ésta la mejor película de Burton? Para nada. Aunque los elementos clásicos de sus películas, y característicos de su estilo, están por todos lados en esta historia, la dirección de arte es alucinante, y las actuaciones y humor son más que disfrutables, parece que tanto el director como sus actores afiches (también está su pareja, Helena Bonham Carter, en su séptima colaboración), han encontrado un nicho en el que se sienten demasiado cómodos, por lo que la película no aporta nada nuevo a la filmografía del director, con lo que pudo haber sido una gran historia de vampiros, brujas, y hombres lobo. Es todo lo que uno esperaría de una película de Tim Burton, con todas las ventajas y desventajas que eso involucra. Es muy divertida, oscura y un festín para el ojo, pero nada innovador del que irónicamente fue considerado uno de los directores más innovadores a finales de siglo pasado.

"Sombras Tenebrosas" está basada en una serie de culto de los años setenta (más que serie era una telenovela), que cuenta la historia de Barnabas Collins (Johnny Depp) un hombre del siglo XVIII que es convertido en vampiro al no corresponder el amor de la rencorosa bruja Angelique (Eva Green. Deliciosa). Es encerrado en un ataúd por dos siglos, hasta que es encontrado y despierta a la mitad de 1972, donde busca a los que son sus descendientes, y busca recuperar la gloria perdida de la familia Collins, al mismo tiempo que destruye a quien lo maldijo.
Me imagino que no es nada fácil adaptar una serie de televisión a una película. Una serie cuenta con cientos de capítulos, historias, y personajes, que se desenvuelven a lo largo de años durante cada semana, y a veces cada día. Tomar todos los elementos que la componen y meterlos en un tiempo de aproximadamente dos horas es una gran tarea, y creo que es éste el mayor problema de la película. Trata de incorporar demasiados elementos de los que me imagino formaron la serie original, y se llena de historias secundarias innecesarias o que escasean de explicaciones y de personajes que no se lograr desarrollar por completo. Mientras que los personajes de Barnabas Collins, Angeligue Bouchard, y Jossette/Victoria son muy bien explorados, hay varios como la doctora Hoffman, Elizabeth, Roger, David, y, en especial, Carolyn, que se quedan muy a medias. Además, siento que mientras que la primera parte llevaba un muy buen manejo de la mitología sobrenatural (aunque con un muy desigual balance entre el género gótico/terror y de comedia) y ritmo de la historia, se pierde todo esto en la segunda, sobre todo en la parte de la batalla final, donde se lanzan demasiados elementos al mismo tiempo, creando una muy insatisfactoria conclusión en comparación con el resto. Eso sí, es muy, muy entretenida y muy divertida (los diálogos de Barnabas son geniales), pero desarrolló de muy mala manera una premisa que tenía mucho más potencial, sobre todo cuando era llevada por Burton.

Siendo el guión el principal (y probablemente único, aunque más importante) problema, las actuaciones son realmente destacables. Los papeles de Johnny Depp cuando trabaja con Burton son tan parecidos entre sí, que son ya casi un cliché para él. Sí, los interpreta extraordinariamente bien, pero ya no sean un reto, lo cual se nota. Depp está más que cómodo con Barnabas Collins, el vampiro que despierta en una época que no es suya, y ve que todo lo que le importaba le ha sido arrebatado. No es nada que no lo hayamos visto hacer antes, pero eso no lo hace menos disfrutable. Sus líneas son lo mejor de la película. El elenco secundario es bastante grande y diverso, y aunque ése es uno de los atractivos de la película, muchos personajes se pierden y no logran brillar tanto como pudieron haberlo hecho. Tenemos a Michelle Pfeiffer como Elizabeth Stoddard, la matriarca de la familia Collins y confidente de Barnabas. Pfeiffer está bien sin llegar a nada espectacular, pero su personaje es demasiado unidimensional y sirve más como un vínculo entre Barnabas y los demás miembros de la familia que como un personaje en sí. Helena Bonham Carter es la Doctora Julia Hoffman, a quien le dieron una muy buena historia, pero el tiempo que tuvo en pantalla no fue suficiente. Es una tristeza. Bonham Carter hace magia con sus personajes, sobre todo si es su esposo quien se los da. Tenemos a Jonny Lee Miller como Roger, un personaje que bien pudo no haber existido, y a Gulliver McGrath como su hijo, David, quien tiene importancia al final, pero se queda tristemente en el fondo durante la mayoría del tiempo. Bella Heathcote como Josette y como Victoria fue una verdadera sorpresa. No me imaginaba el peso que tenía en la historia, y me sorprendió lo bien que podía llevar a sus personajes, siendo, además, una mujer Burton clásica (ojos azules grandes, pálida, y un look inocente pero profundo). Bravo. Una de los personajes más desperdiciados fue Carolyn, interpretado por Chloë Grace Moretz, una de las actrices jóvenes más talentosas del momento. Su personaje de una adolescente enojada con el mundo con un secreto tenía tanto potencial, sobre todo en el mundo de Burton, pero sólo la dejaron con un par de líneas y una parte de la batalla. Lástima. Pero quien se roba la película entera (incluso al nivel de Johnny Depp) es Eva Green como Angeligue Bouchard, la bruja que convierte a Barnabas en vampiro, y lo destruye, únicamente porque lo ama. Es uno de esos villanos que amas odiar, y que no puedes dejar de ver ni un momento. Su carisma iguala su malicia. Green es en definitiva lo mejor de la película. Es un elenco grande, y hay sus altas y sus bajas, como se esperaría, pero entre todos mantienen a "Sombras Tenebrosas" en un nivel muy entretenido para el público.

Cuando uno va a ver una película de Tim Burton, lo que uno está comprando es el aspecto visual. Locaciones extrañas y tan coloridas como góticas; maquillas estrafalarios, vestuarios excéntricos de época, y una atmósfera de fantasía, todas cosas que hacen que me guste tanto ese director. Ésta no es la excepción. Aunque no es su trabajo más visualmente épico, se puede saber que es una película de él en todo momento, desde las secuencias del siglo XVIII, hasta la fiesta de los setenta. Cada paleta de color, vestimenta, paisaje, y arquitectura tiene "Burton" marcado por todos lados. En lo que falla un poco es en los efectos especiales, que aunque no son muchos, no encajan mucho con el aspecto general de la película, pero, en general, se puede ver claramente que aunque la calidad de las historias pudieron haber decaído un poco en los últimos años, la dirección de arte es lo que ha llevado al director donde está ahora, y lo que lo mantendrá ahí.

"Sombras Tenebrosas" es, en pocas palabras (aunque ya haya usado muchas. Creo que ésta es de mis reseñas más largas), otra película más de Tim Burton. En definitiva, no es su mejor trabajo, pero tampoco es el peor (creo que "Alicia..." sigue con ese título). Es bastante disfrutable, muy divertida, muy entretenida, y muy bien hecha y actuada. La historia es lo más débil, pero si no eres muy exigente, no será nada grave. Es simplemente lo que lo llevó de ser una potencial gran película, a otra del montón. Vendrán otras mejores, y no creo que será muy memorable en años por venir, pero, mientras tanto, y hoy por hoy, hay una nueva película de Tim Burton en cartelera, con Johnny Depp y Helena Bonham Carter, con su estética característica, y donde pasas un muy buen rato; una fórmula efectiva, pero que ya se siente cansada. Por lo mientras, no se necesita mucho más. En octubre lo volveremos a ver cuando nos traiga "Frankenweenie", su regreso al stop-motion, y entonces sabremos si podemos encontrar otra vez un poco de la genialidad e innovación del director que nos trajo esa obra maestra que es "El Joven Manos de Tijera" hace más de veinte años. "Sombras Tenebrosas" nos sirve para esperar...

Historia/guión: 21/30
Actuaciones: 26/30
Detrás de cámaras: 17/20
Entretenimiento: 18/20


Por un débil manejo de una buena premisa, pero por mantener el espíritu del excéntrico director en cuanto a estética, actuaciones, y entretenimiento, le doy a "Sombras Tenebrosas" un:
82%

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miércoles, 20 de junio de 2012

Prometeo

Prometeo (Prometheus, 2012)

Dirigida por: Ridley Scott

Con: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron...







La semana pasada, en anticipación al estreno de esta película, renté "Alien: El Octavo Pasajero" (también de Ridley Scott), uno de los más importantes parteaguas tanto en el cine de terror, como en el de ciencia ficción. Para los que no lo sepan, "Prometeo" es una precuela de "Alien". Bueno, tal vez no es una precuela como tal, pero es una película ambientada en el mismo universo que el de aquella película, incluso en el mismo planeta, donde se exponen varias preguntas que se responden en Alien, así como se responden varias cosas que allí se preguntaron. Sin embargo, "Prometeo" destaca de la misma forma, incluso aún más, como una película independiente, sin ninguna relación alguna con otras mitologías. Con una historia tal vez un poco demasiado pretenciosa para lo que en realidad es (una simple historia de extraterrestres en el espacio), pero con una producción magnífica, y actuaciones realmente destacables (sobre todo considerando el género), la película fue una sorpresa para mí, y una que no esperaba me gustara tanto. Para ser tomada en niveles desde una simple película para pasar el domingo, que no te va a dejar de entretener o sorprender, hasta una discusión sobre el origen de nuestra especie y la vida en otros planetas, aunque no es una película para todo público, aquél que guste de ella, saldrá muy satisfecho.

La película nos cuenta la historia de la nave espacial "Prometeo", y su tripulación de científicos, quienes después de encontrar unos símbolos estelares en varias pinturas antiguas, deciden viajar a un planeta lejano con la esperanza de encontrar a los seres que podrían explicar nuestro origen como raza. Lamentablemente, encontrarán ahí mucho más de lo que venían esperando, y no en el mejor sentido de la palabra. La historia, en mi opinión, es la característica más débil de la película, pues se balancea mucho entre el thriller, el terror, la acción, y las preguntas filosóficas sobre la humanidad, todo dentro de la ciencia ficción, un género que, aunque éste no es el caso para nada, de por sí es difícil de realizar hoy en día sin caer en clichés de efectos especiales grandiosos sin sustancia. La película desarrolla muy, muy bien a sus personajes, y al universo donde éstos se encuentran, estableciendo una serie de reglas desde el principio, que, por más extraterrestres que salgan, todo tiene sentido. Sus problemas más grandes son de ritmo (a veces se siente demasiado larga), y de no poder definirse dentro de un género. En mi opinión, se quisieron ver muy profundos al cuestionar el papel de razas extraterrestres dentro de nuestro origen, algo que realmente era innecesario y salió viéndose incluso pretencioso. Creo que ya había demasiado peso con estar ligados a una de las películas más icónicas de la historia del cine, y podían haber explotado al máximo su ya  muy bien estructurada historia de aliens sin meterse en reflexiones. Pero, aún así, sigue siendo extremedamente entretenida, y te mantiene al borde del asiento, sobre todo por la atmósfera de miedo a lo desconocido que logra crear.

Para ser una película donde dos de los personajes principales son el espacio exterior y extraterrestres, las actuaciones del elenco "humano" (o cuasi-humano, en el caso del androide David, de Michael Fassbender) son realmente sobresalientes, y gran parte de lo que sostienen a la película y su credibilidad. Noomi Rapace (la original chica del dragón tatuado) está en únicamente su segundo papel americano (después de Sherlock Holmes 2), y uno que siento que va a ser difícil que lo supere pronto. Como la doctora Ellie Shaw, cuya fe ciega en la existencia de estos seres y nuestra descendencia de ellos pone en movimiento a toda la película, es cautivante, y desgarradora en muchos momentos, sobre todo esa espléndida escena de la cirugía forzada y todo lo que le sigue. Rapace realmente sabe como mostrar desesperación, dolor, e instinto de sobrevivencia. Algo aprendió de Lisbeth Salander. También tenemos a Charlize Theron (éste parece ser su año), quien da un papel algo sutil, pero cuya presencia se nota a leguas, y al ya mencionado Michael Fassbender, quien hace a David, un robot humano (porque claro, para el año 2089 ya tendremos robots humanos) quien resulta ser peculiarmente molesto, terco y tener oscuras intenciones, todo para complacer a su creador y jefe de la compañía que contrató a la tripulación, Peter Weyland (un Guy Pearce envejecido sin razón alguna; fue una de las cosas que me molestaron. ¿No pudieron contratar simplemente a un actor anciano? Se vería más creíble). Está el resto de la tripulación, quienes todos tuvieron sus momentos en cámara para brillar, lo cual hace que "Prometeo" no dependa de sus seres de otros planetas, o largas tomas de galaxias, o  explosiones de la nave para brillar, sino que el elenco hace esto por la película.

Ridley Scott no es para nada un novato en la ciencia ficción. Está detrás de ni más ni menos que dos películas que redefinieron el género: la ya mencionada "Alien" en 1979, y "Blade Runner" en 1982. Se nota aquí he ha vuelto a su zona de confort. La película se desenvuelve con extrema facilidad, con una dirección muy bien definida, que aunque tal vez no convenza a todos, está muy segura de a dónde va. Y la producción y aspecto visual es simplemente alucinante. Desde la fotografía con tonos grises, verdes, y azules oscuros para dar una atmósfera de encierro e incertidumbre, hasta el diseño artístico de cada uno de los elementos que la conforman. La nave del título, sus interiores, sus máquinas, artefactos, cuartos, y colores; el relieve del planeta, sus tormentas, las cámaras de la pirámide y sus hologramas; el magistral cuarto de la cabeza gigante, las vasijas con el líquido negro, el alien serpiente, el alien feto, el alien evolucionado, los Ingenieros... Se puede notar que cada cosa que salió a pantalla pasó por horas de supervisión y diseño, para lograr un impecable producción que tiene "épico" marcado por todos lados. "Prometeo", más que por su historia o personajes, es una nueva épica de la ciencia ficción por la manera en la que luce.

En palabras del mismo Scott al describir su película: "Espero que Prometeo inspire temor y sea atractiva. ¿Es interesante? Sí, eso creo. ¿Y dará miedo? Sí, así es. ¿De pronto se salta la barda? En definitiva". Creo que nadie mejor que su propio director para decir cómo es. "Prometeo" es una película que tiene muchas ambiciones, tanto en la historia, como en los personajes, como en el aspecto visual. En algunas lo cumple con creces, mientras que deja qué desear en otras. Tal vez no es la reflexión sobre el origen de la humanidad que quiso ser, y ahí se ve un poco floja al tratar de balancear esto con los otros géneros que lo componen, pero gracias a su producción, a sus actuaciones, y al ligarse con una mitología tan legendaria como la de "Alien", mientras forma la suya propia, "Prometeo" es una película que probablemente no todos disfruten, pero quien lo haga, no me dejará mentir al decir que es toda una travesía.

Historia/guión: 21/20
Actuaciones: 25/30
Detrás de cámaras: 20/20
Entretenimiento: 16/20

Por una desequilibrada mezcla entre entretenimiento y reflexión, pero lograr fusionarse impecablemente con la mitología de "Alien", así como por sus actuaciones y su deslumbrante producción, le doy a "Prometeo" un:
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miércoles, 13 de junio de 2012

Blanca Nieves y el Cazador

Blanca Nieves y el Cazador (Snow White & the Huntsman, 2012)

Dirigida por: Rupert Sanders


Con: Kristen Stewart, Charlize Theron, Chris Hemsworth...






Había una vez una princesa cuya historia ha sido re interpretada tantas veces en la pantalla grande de tantas diversas formas (tanto así que en un mismo año salen dos versiones distintas con sólo unos meses de separación), que la mera mención de su nombre, o algún elemento alusivo al cuento, dentro del título es ya un cliché. Sin embargo, llega ahora "Blanca Nieves y el Cazador", una película que, superando en casi cualquier aspecto a su predecesora "Espejito, Espejito", logra inyectarle una originalidad y frescura a la historia clásica que es más que bienvenida y apreciada, al sumergirse en un universo mucho más oscuro y crudo que el cuento de hadas que todos conocemos. Dotándose de una rara profundidad y con mucho más contexto con que fortalecer la historia, además de contar con una estética realmente alucinante (gracias a un espléndido diseño de producción), y una magnífica interpretación de Charlize Theron como la villana Ravenna, la película es sin duda uno de los estrenos veraniegos más entretenidos que hay, además de salir más que bien lograda de la actual moda en Hollywood de tomar a los cuentos de hadas como nueva fuente de inspiración para guiones. Me imagino a que algo parecido a esto querían llegar cuando lo empezaron a hacer.

Es la historia de Blanca Nieves. Todos conocemos la historia de Blanca Nieves. Princesa cuya madre muere, y su padre se vuelve a casar con una madrastra malvada obsesionada con la belleza. Ella ve en la joven una amenaza, a quien manda matar; pero ésta escapa en el bosque donde encuentra siete enanos antes de regresar a reclamar su lugar legítimo en el trono. Ésta no es la excepción. Todos los elementos del cuento están presentes. La madrastra, el espejo mágico, la manzana envenenada, los siete enanos, el príncipe y el cazador. Sin embargo, en vez de estar en un musical colorido de Disney, nos encontramos en una especie de Edad Media sobrenatural, y muy oscura, donde la madrastra es una villana multi-dimensional que tiene razones para querer destruir a todo y a todos, la princesa no es una damisela en apuros, sino la líder de un ejército, y el cazador tiene un papel mucho más relevante que el príncipe (que ni siquiera a eso llega). El concepto de la historia está muy bien desarrollado y es un enfoque bastante original a ya tan trillada historia. El desarrollo de ésta, sin embargo, pudo ser ejecutada mejor, y acaba siendo un poco predecible, probablemente porque todos ya sabemos el desenlace. A veces el tono puede pasar de muy rápido y emocionante, a algo lento y repetitivo, pero no es nada grave. El guión no es la parte más fuerte de la película, pudo ser mejor llevado, de cualquier forma; pero aún así, no deja mucho qué desear.

Tenemos a Kristen Stewart, de la familia Crepúsculo, como Blanca Nieves, la más bella del reino. Sí, yo tampoco me puedo creer ese último enunciado. Aunque Stewart parece estar dando un poco más de variedad en sus dotes actorales y salir de su mueca inmóvil de siempre, éste papel le quedó demasiado grande. No es lo suficientemente buena para ser la Blanca Nieves que todos conocemos. No es lo suficientemente bad-ass para ser la Blanca Nieves que aquí proponen. Y no es lo suficientemente bella para competir con Charlize Theron (en serio, ¿a quién se le ocurre?). Stewart se mantiene bien en papel, pero, en otras manos, el personaje pudo haber sido llevado a otro nivel. Lástima. Chris Hemsworth es El Cazador del título, quien, como dije, tiene un papel mucho más importante en esta versión. Se sabe mover muy bien en los papeles de acción e interés romántico, y aquí lo cumple muy bien. La película tiene a las mujeres ganadas gracias a él. Pero, la que, sin lugar a dudas, se roba la película entera, y cada escena en la que sale, es Charlize Theron, como Ravenna, la madrastra. Además de su increíble belleza (ella SÍ es la más bella de todas), Theron logra darle a la villana no una maldad pura y sin bases como suelen ser en los cuentos de hadas, sino una cuasi-psicosis, bien fundamentada en conflictos de la infancia (a Freud le encantaría eso), en donde su necesidad de ser la más joven y bella llega casi a patología. Es una villana que da miedo, y con quien no quisieras meterte para nada, pero sin embargo con un magnetismo impresionante, que te hace imposible el dejar de verla. Lo mejor de la película, por mucho. Así es como se fabrica a un villano.

Pero, además de Theron, lo que hace de "Blanca Nieves y el Cazador" una película tan efectiva, es su despampanante diseño de producción, magistralmente realizado. Desde los vestuarios, y el maquillaje, hasta las escenografías, y los increíbles efectos especiales (de los mejores que he visto; nominación al Óscar casi segura), la película es un deleite para, únicamente, ver. Las secuencias en el Bosque Oscuro y en el Santuario no pueden perderse, con todas sus criaturas fantásticas, y look gótico-mágico. Un aplauso para todo aquél que trabajó detrás de las cámaras, en la fotografía, los efectos, el maquillaje, y la música. Elevaron a la película a un nivel mucho, mucho más alto.

"Blanca Nieves y el Cazador" es una de las películas de verano que más valen la pena y de los que, estoy bastante seguro, la mayoría del público saldrá satisfecho. Sí, ya conocemos la historia al derecho y al revés, mil y un veces, pero a veces es bueno y hasta divertido, oír una misma historia contada de manera diferente. Eso es lo que es la película. Vendrán más adaptaciones de cuentos de hadas, los cuales serán más realistas y crudos, como es la moda ahorita. Y vendrán más películas de Blanca Nieves. No podemos evitar eso. El material es bueno y da para mucho. Pero, por ahora, Blanca Nieves  y su Cazador vinieron para decirnos que, de todas las versiones de su cuento que existen, ésta es, muy probablemente, la más hermosa de todas.

Historia/guión: 25/30
Actuaciones: 24/30
Detrás de cámaras: 20/20
Entretenimiento: 18/20

Por dar un enfoque fresco a una historia tantas veces contada, por la actuación de Charlize Theron, y por la magnífica estética que se carga, le doy a "Blanca Nieves y el Cazador" un:
87%

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lunes, 4 de junio de 2012

Las 15 Mejores Películas del 2011


LAS 15 MEJORES PELÍCULAS DEL 2011

La noche pasada del domingo fueron los MTV Movie Awards (en donde, tristemente, volvió a ganar "Amanecer" como Mejor Película. ¿Cuándo va a aprender la gente?), y, como ya es común, en honor a la ceremonia honorando las mejores películas del año pasado, toca que yo publique mi propia lista de las que yo considero fueron las mejores películas del 2011. Hay de todo, desde películas de terror, biografías, comedias románticas, y hasta una película en blanco y negro. Les recomiendo ampliamente cada una de las quince opciones. Espero lo disfruten, y sus comentarios siempre son apreciados:


15. Scream 4

Una película de terror que se burla de las películas de terror, y aún así sobresale dentro del género. Razón suficiente para entrar a la lista. “Scream 4” es la cuarta parte de la saga creada por Wes Craven, sobre una serie de asesinatos cometidos por el ya icónico Ghostface en el poblado de Woodsboro. Sin embargo, lo que hace tan diferente a estas películas de las demás es la sátira tan bien lograda que hace de las películas de terror clásico-slasher-serie B (tipo “A Nightmare on Elm Street” o “Friday the 13th”), al hacer burla de los mil y un clichés que existen dentro del género (como las mujeres adolescentes asesinadas, esconderse en el sótano, matar más de tres veces al villano, y los “por fin se acabó todo…” que nunca se cumplen), al hacer uso de ellos. Al traer de vuelta a la mayoría del reparto original, resaltando a Courtney Cox y David Arquette, pero con toda una nueva generación de actores jóvenes (que aunque todos son “material de película de terror”, o sea están ahí nada más para ser matados, échenle ojo a Emma Roberts y Hayden Pannetiere), “Scream 4” logra otra excelente burla/homenaje al terror, con una historia de asesinatos plagada de gritos, llantos, corridas, llamados por teléfono, y muchas, muchas puñaladas. ¿La mejor parte? La excelsa escena inicial, de la película dentro de la película, con un desborde de cameos de celebridades, desde Lucy Hale de “Pretty Little Liars” y Shenae Grimes de “90210”, hasta Anna Paquin y Kristen Bell. Una verdadera delicia.


14. Sucker Punch: Mundo Surreal (Sucker Punch)

Zack Snyder es el director de películas como “300” y “Watchmen” por lo que es casi un hecho que el estilo visual de las películas es un arte que domina casi por completo. En su más reciente película, se combinan los elementos manicomio, realidades alternas, chavas guapas peleando, y mucho, mucho simbolismo. ¿Alguna otra razón para que entre en la lista? “Sucker Punch” cuenta la historia de cinco muchachas que están internadas en una institución mental, y para escapar, se imaginan a sí mismas en varios niveles de realidades alternas, que van desde un burdel hasta una Primera Guerra Mundial Robótica. Aunque no tiene la originalidad o estructura tipo “El Origen” que quiso, o pudo tener, la película es un análisis psicológico muy interesante y alternativo, si así se le quiere ver. Si no, es básicamente un videojuego de guerra protagonizado por hermosas jóvenes con pistolas traído a la vida. Un verdaderamente excelso diseño visual, pero demasiada acción y no la suficiente cabeza. Aún así, vale la pena; más por las intenciones que por el producto final. ¿La mejor parte? La también escena inicial, en la que te introducen a la historia de Babydoll, sin diálogos, con una hermosa versión de “Sweet Dreams (Are Made of This)” de fondo. Verdaderamente alucinante, en más de un sentido.


13. X-Men: Primera Generación (X-Men: First Class)

No soy fan de los superhéroes o de los cómics. No es que no me gusten. Simplemente no soy fan. Sin embargo, cuando por una razón u otra (películas o tiempo de ocio en Wikipedia, sobre todo) me meto a toda la mitología y redes de historias y personajes que hay detrás, puedo quedar fascinado. X-Men es uno de los ejemplos más claros. No soy fan, pero su concepto, todo su universo y la historia detrás de los personajes se me hace algo sumamente interesante. ¿Por qué no ver “X-Men: Primera Generación”? Se veía como una película palomera y entretenida. Y vaya que lo fue. Pero también fue mucho más que eso. Salí gratamente sorprendido de esa película. Desde que se le da un contexto inicial en la Segunda Guerra Mundial, sabes que aquí hay algo más que superhumanos salvando al mundo. Lo que hay, además de ser probablemente la mejor película del verano pasado en cuanto a entretenimiento de calidad, es una analogía sobre la gente marginada en la sociedad (jóvenes sobre todo) y lo que tienen que vivir día a día, aquí ejemplificado con personas que pueden cambiar de forma, leer las mentes, o controlar el metal. El elenco es realmente fantástico, destacando a James McAvoy y Michael Fassbender como unos jóvenes Magneto y Profesor X, y a la “Primera Generación” de X-Men, todos talentos jóvenes realmente prometedores. Una película de superhéroes con mucha sustancia detrás, además de sumamente entretenida. Revivió una franquicia muerta ya desde hace tiempo.

  
12. Super 8

Un producto puramente de Steven Spielberg; aunque esta vez él no la haya dirigido, sino uno de sus más arduos admiradores: el ya director de culto J.J. Abrams. En un estilo completamente retro (tanto en temática, como en forma de realización) que recuerda y homenajea a clásicos de Spielberg como “E.T.” y “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo”, “Super 8” sigue a una pandilla de niños que, mientras filman su propia película de zombies, son testigos del choque de un tren en el pueblo que libera algo que podría no ser de este mundo. Ya sé que la temática puede sonar a la ya trillada historia del extraterrestre que viene a invadir el mundo, pero, por fortuna, Abrams dedica toda la primer parte de la película (mucho antes de introducir siquiera al extraterrestre) a desarrollar la historia de los niños, sus relaciones, sus miedos, sus fantasías, y sus problemas. Nos hace que nos importen ellos y lo que les pase, para que cuando surja el verdadero conflicto con la criatura, tengamos ya una conexión con ellos. Es una historia que gira completamente alrededor de los personajes, con la excusa de un extraterrestre en el trasfondo. Es divertida, con un encanto especial, muy, muy bien hecha y actuada (sobre todo por el elenco de niños) y, como dije, con un respiro de originalidad mezclado con nostalgia, que recuerda a las mejores cintas de Spielberg. Una cinta de aventuras pura, con ciencia ficción de la buena, y unos créditos finales que, si no te gustó la película en general, hacen que el boleto valga la pena.


11. Contagio (Contagion)

Kate Winslet, Jude Law, Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Marion Cotillard, Laurence Fishborne. El mero hecho de que este grupo de actores y actrices (la mayoría de los cuales forma parte de los más grandes talentos del Hollywood actual), esté reunido en la misma película merece un lugar en la lista. “Contagio” cuenta qué pasaría en el mundo si un virus mortal y extremadamente contagioso amenazara con destruir a la humanidad entera en cuestión de unas pocas semanas. El pánico, el caos, la desesperación, y los movimientos drásticos tanto del gobierno como de la sociedad. Dentro de circunstancias que los pone al límite, los humanos se ven forzados a sacar su instinto más primitivo: sobrevivir a toda costa. Se cuenta la historia desde la perspectiva de distintas personas involucradas: la mujer que fue la primer infectada, su esposo, el doctor a cargo de la investigación, una agente de la ONU, un reportero que busca sacarle provecho a la situación, entre muchos otros. Lo fascinante es que puede ser tanto un drama médico, como un thriller humano, como una película de verdadero terror.  Si lo piensa uno, es mortificante lo realista que es, ya que ninguna de las situaciones descritas suena descabellada. Un guión manejado perfectamente que le da a la película tanto profundidad como entretenimiento inteligente, además de darle a cada personaje suficiente tiempo en pantalla, sin opacar al resto. Una de las opciones más interesantes del año pasado. Después de verla, vas a pensar dos veces antes de saludar a alguien de mano o tocar la manija de la puerta de un lugar público.


10. 50/50

Hacer una película sobre el cáncer no es una cosa fácil. ¿Cómo haces para que no salga un melodrama en el que las tragedias hagan que llores cada cinco minutos? La conviertes en una comedia. Así es. “50/50” es una comedia sobre un joven que tiene cáncer. Y por serlo, tiene el décimo lugar. Tampoco lo tomen a mal, no es una comedia en la que te burlas de él, sino es una de esas situaciones tan graves y serias, que para no empeorarlas, mejor te ríes. Y ésa es la esencia de la película.  Joseph Gordon-Levitt se lleva la película con su interpretación de Adam, quien ya no sabe si va a sobrevivir, y lo hace con tanta simpatía como complejidad. El resto del reparto también hace de ésta una película basada en las actuaciones, desde Seth Rogen como el mejor amigo, Anjelica Huston como la madre, Anna Kendrick como la psicóloga y Bryce Dallas Howard (sobre todo) como la novia. Todos comprobando que no sólo es el paciente quien tiene que lidiar con la enfermedad. Con un perfecto balance entre comedia y drama (la segunda mitad es realmente devastadora; sobre todo esa excelsa crisis nerviosa en el auto), “50/50” es la gran comedia independiente de este año para mí, que aunque no brilló tanto como sus contrapartes de años pasados como “Juno”, “Pequeña Miss Sunshine”, o “(500) Días con Ella”, no deja por eso de ser menos entretenida, menos encantadora, o menos profunda.


09. Mi Semana con Marilyn (My Week with Marilyn)

Marilyn Monroe es probablemente el máximo ícono hollywoodense que jamás haya existido. Es una de las mujeres más reconocibles en el mundo, y es ya un símbolo siempre presente dentro de la cultura popular. Además de su obvia belleza y carisma, Monroe tuvo, en mi opinión, una de las historias de vida más fascinantes e intrigantes que jamás haya oído, imposible de resumirla toda en una sola película. Por eso, “Mi Semana con Marilyn” sigue, como el título lo indica, una única semana en la vida de la actriz, mientras se encontraba en Londres filmando la película “The Prince and the Showgirl” con Sir Laurence Olivier. Pero, sin embargo, en tan poco tiempo, pudieron decir tanto de su vida y de su persona. Michelle Williams es el alma de la película, mostrando la vulnerabilidad y complejidad del carácter de Marilyn a la perfección, casi convirtiéndose en ella, acompañada de actuaciones igualmente sobresalientes por parte de Kenneth Branagh (como el dictatorial Olivier), Judi Dench, Eddie Redmayne, y Emma Watson. Un retrato breve e íntimo, pero totalmente satisfactorio, que me dejó con una intensa curiosidad de saber más de Monroe, de su carácter y sus motivaciones. Soberbiamente actuada y ambientada, “Mi Semana de Marilyn” es una pequeña gran película sobre una de las personas más grandes que jamás hayan existido.


08. Drive: El Escape (Drive)

Si te dejas guiar por el póster, es una película de acción. Si te dejas guiar por la sinopsis, es una película de acción. Si te dejas guiar por el tráiler, es una película de acción. En realidad, “Drive: El Escape” es todo, menos una película de acción. Es la historia de El Conductor (Ryan Gosling, en el papel más cool y badass de su vida. Digo, su personaje ni siquiera tiene nombre), un hombre que de día es doble de cine, haciendo stunts mientras maneja, y en la noche asiste robos con su vehículo. Es la historia de su relación con Irene (Carey Mulligan, uno de las actrices emergentes más talentosas de ahora), su nueva vecina con la que parece tener una química casi innata. Y es de cómo ellos dos logran involucrarse con los mafiosos más peligrosos del pueblo. Es una historia breve y concisa, que no se toca el corazón y va directo al grano. Los personajes casi no hablan; se dejan llevar por las situaciones. Y aunque no parezca a simple vista, es una historia muy, muy cruda, y extremadamente violenta, tal y como es la realidad de estas personas. Pero eso sí, su valor recae en que es la película con la violencia más estilizada y bella que he visto en mucho tiempo. La dirección, muy en el estilo de Tarantino, no descuida ningún encuadre, ninguna toma, ningún salpicón de sangre, o golpe que se da. Todo está hecho con un cuidado y una atención impresionante, que se nota en el producto final. Es una película para verse, literalmente. Probablemente no es la más entretenida, pero simplemente vale la pena por el aspecto artístico. Además nos da una de las escenas más románticas (y violentas) del cine en los últimos años. Trátense de quitar de la cabeza la escena del elevador. Los reto.


07. Historias Cruzadas (The Help)

El racismo en Estados Unidos es un tema ya trillado en las películas. La guerra civil, los barrios bajos, Martin Luther King, Jr. Pero, creo yo, ésta es la primera vez (o por lo menos la ocasión más destacada) en la que se trata este racismo, pero hacia las personas que los americanos tenían más cerca, y que, de alguna manera, eran indispensables en sus vidas: las empleadas domésticas. “The Help” se sitúa en el Mississipi de los años 60s, en la cúspide del racismo, donde las mujeres negras han vivido generación tras generación sirviendo a las blancas. Su valor es inmenso, sin embargo, nadie las valora. No es sino hasta que Skeeter, una escritora determinada (Emma Stone. Excelsa en todo lo que hace), decide que ellas también deben de tener su punto de vista de la situación, y escribe un libro sobre sus anécdotas, provocando una revolución en tan conservadora sociedad. Tan graciosa y ligera, como profunda y sentimental, la película nos lleva por un viaje (algo cliché, pero que vale mucho la pena) sobre las dificultades que estas mujeres tenían que soportar día con día, todo interpretado magníficamente por un elenco casi enteramente femenino. Desde el carisma en desborde de Stone, la desgarradora Aibileen de Viola Davis, y la sub-estimada Hilly de Bryce Dallas Howard (que en mi opinión fue lo mejor de la película), hasta la deliciosa Jessica Chastain (esta mujer va a llegar muy lejos), y la Minny  de Octavia Spencer, quien roba todas las escenas en las que sale, ganándole éste papel un Óscar; es, sin duda, la película con la mejor actuación por elenco del año. Una recreación increíble de los años sesenta, en vestuarios, escenografías y actitudes. Una buena y sólida historia. Un tono feel-good al cien por ciento. Más que hacerte pensar, “The Help” quiere que sientas lo que estas mujeres vivían, y creo que es ahí donde está su más grande acierto…


06. El Precio del Mañana (In Time)

“El Precio del Mañana” nos cuenta la historia de un mundo futurista en donde el dinero ha dejado de existir y el tiempo lo ha remplazado como moneda. Así es. Tiempo. Un café te cuesta dos minutos; en los casinos se apuestan por años, y los multimillonarios tienen hasta milenios guardados. Al cumplir veinticinco años, la gente deja de envejecer, se activa un reloj en cuenta regresiva en las personas que les da hasta un año de vida, y entonces tienen que hacer lo que sea para conseguir más tiempo. Evidentemente, para las personas ricas esto no es problema, pero los de clase más baja están viviendo, literalmente, el día a día. Una película de ciencia ficción pura, del director de Gattaca, del mismo índole, que hace una analogía con la extrema diferencia de riquezas que existe hoy en día, mientras mezcla una historia de romance, de supervivencia, de acción, y una muy fuerte crítica social. “El Precio del Mañana” es tanto entretenida como relevante. Su temática y el mundo que plantea es sumamente original, y aunque muchos dicen que no estuvo tan bien llevada y que el final es insatisfactorio, para mí, sus cualidades fueron más que sus fallas, y fueron las que más se me quedaron. Buenas actuaciones (no espectaculares) por parte de Justin Timberlake y Amanda Seyfried. Una película de género, distópica en su totalidad, que en realidad te hace pensar, mientras que te presenta una historia entretenida de acción y romance. De eso están hechas las buenas películas.


05. La Piel que Habito

Nunca había visto una película de Pedro Almodóvar antes de ésta, y vaya manera de introducirme a su mundo. “La Piel que Habito” es una de las películas más bizarras e inesperadas que he visto. No sabía que me iba a meter a eso; y, sin embargo, es, sin duda alguna, una de las mejores películas del año pasado. La historia sigue a Robert Ledgard (interpretado magistralmente por Antonio Banderas, quien nos dice que todavía tiene talento escondido por ahí), un cirujano plástico que, tras la muerte de su esposa en un incendio, busca crear una piel sintética humana. Mientras la película avanza, entre una paleta de colores vívida, elementos surrealistas, y mucha tensión y giros de tuerca, nos vamos dando cuenta que sus experimentos forman parte de una venganza contra el hombre que violó a su hija, y que nada, ni nadie, son lo que parecen. Una de las historias más originales, insospechadas, y espeluznantes que he visto; mucho más escalofriante y aterradora que cualquier película de terror. Genialmente actuada, (destacan Elena Anaya como Vera y Jan Cornet como Vicente; no quieren saber qué es lo que une a estos dos personajes), “La Piel que Habito”, pudo haber sido mi primer película de Almodóvar, pero en definitiva no la última. Recomendada para todos aquellos que busquen ver algo muy fuera de lo usual.


04. Loco y Estúpido Amor (Crazy, Stupid, Love)

Hay tantas comedias románticas ya, y su fórmula es siempre la misma, que cuesta mucho trabajo encontrar una película del género que sea tanto divertida como novedosa. Entonces entra “Loco y Estúpido Amor”, una historia que gira alrededor de varios personajes de distintas edades, en distintas situaciones, y que nos muestra cada uno de ellos vive el amor, en todas sus formas. Tenemos a la pareja divorciándose, a la mujer atascada con un novio monótono, al mujeriego, al niño enamorado de una joven adolescente, y a la joven enamorada de un hombre mayor. Tal vez no tenga las historias más originales, pero la manera honesta y sumamente divertida con la que la tratan es la que la hace destacar. Y su elenco. Su espectacular elenco, que hizo de la película todo lo que fue. Steve Carell, Julianne Moore, Emma Stone, Ryan Gosling, Analeigh Tipton; todos ellos cargan la película sobre sus hombros, y es gracias a ellos que la estoy colocando en cuatro lugar. Sumamente encantadora, sumamente divertida, no es la película más profunda, pero es, sin duda alguna, de las más entretenidas del año pasado. Y ése, sobre cualquier otro aspecto, es el objetivo primordial de una película.


03. El Artista (The Artist)

La ganadora de este año del Óscar a la Mejor Película, y con buenas razones. Tenía que estar aquí por obligación. “El Artista” nos cuenta la historia de George Valentin (un increíble Jean Dujardin), un actor de la época del cine mudo en Hollywood, quien se encuentra en crisis cuando el sonido llega a las pantallas, y con ello nuevos talentos, entre los que se encuentra Peppy Miller (la encantadora Bérénice Béjo), una corista a quien él ayudó a entrar al negocio. Además de que la historia es un gran homenaje al cine clásico, su mayor atractivo, indudablemente, recae en que, en pleno siglo veintiuno, es una película muda y en blanco y negro. Sonó descabellado en su momento de estreno, pero creo que todos los que la vimos, pudimos darnos cuenta que no se necesita sonido o color para dotar a una película de increíble originalidad, encanto, y entretenimiento. En definitiva, de las mejores películas del año pasado (y de muchos años atrás). Con actuaciones realmente memorables, sobre todo por sus dos protagonistas, un soundtrack que es como otro personaje en la película, una ambientación exquisita, y la mejor interpretación hecha por un perro, “El Artista”, irónicamente al traer de vuelta métodos que estaban muertos ya desde hace varias décadas, nos da un respiro de aire fresco ante tantas películas llenos de clichés y efectos especiales. No puede perderse por nada del mundo.


02. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 (Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2)

Yo considero el final de mi infancia el momento en que me senté a ver “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2”. Así de influyente fue en mi vida, y no dudo que en millones de vidas más, además de ser ya personajes impregnados en lo más profundo del inconsciente colectivo y la cultura popular. Con esta octava parte de la saga, presenciamos la batalla final entre Harry Potter y Lord Voldemort, momento que se ha ido construyendo por más de diez años. Y vaya que cierran a lo grande. Con una producción monstruosa y espléndidamente bien hecha, actuaciones realmente sobresalientes (Alan Rickman, te deben ese Óscar), y momentos de acción, romance, comedia, y nostalgia de sobra, “Reliquias de la Muerte, Parte 2” es la mejor película de la saga. Hay quien puede discutir esto, pero, estoy seguro que todos disfrutaron esta última parte tanto como la lloraron. Es el final de una era. Es el final de un fenómeno mundial. Es el final de Harry Potter. Y, simplemente por eso, se merece el segundo lugar en la lista. Claro, también se debe tomar  en cuenta que fue la película mejor recibida del año pasado, tanto por público como por crítica. Gracias, Harry Potter. Por todo. Nunca serás olvidado.


01. La Invención de Hugo Cabret (Hugo)

No esperaba que esta película quedara en primer lugar cuando la fui a ver. Cuando vi “Harry Potter” o “El Artista”, sabía que iban a tener lugares altos, pero nunca me imaginé que “La Invención de Hugo Cabret” iba a ser la película que resultó. Wow. Todavía estoy sin palabras y maravillado ante la obra maestra que logró realizar Martin Scorsese, en todos los sentidos. La historia sigue a Hugo Cabret (Asa Butterfield), un huérfano que vive en la estación de trenes de París, y que forma amistad con una niña y su tío juguetero, sin sospechar quien es él en realidad. Probablemente el mayor homenaje al cine, y a lo que significa para las personas que lo realizan, creo que es por eso que me gustó tanto. Un estilo visual perfecto, donde los vestuarios, sonidos, escenografías, y colores, se mezclan todos juntos de forma realmente alucinante. Personajes e historias memorables, y un verdadero viaje emocional, “La Invención de Hugo Cabret” se convirtió de inmediato en una de mis películas favoritas. No la puedo recomendar lo suficiente, sobre todo si amas al cine tanto como yo. Perdón Harry Potter, pero si bien tú significaste todo mi pasado, “Hugo” es todo lo que quiero llegar a ser y hacer algún día, por lo que le doy la primera posición en las mejores películas del 2011.