Dirigida por: Sofia Coppola
Con: Katie Chang, Israel Broussard, Emma Watson...
Sofia Coppola parece tener una obsesión con la fama. No es que la directora acapare los focos de atención o las portadas de los tabloides, o que esté fascinada con la vida de las celebridades, como los protagonistas de esta cinta. Más bien es que la popularidad masiva, y el vacío que en realidad se esconde detrás de ella, es una temática recurrente en su obra. Ya sea un reconocido actor dentro de una cultura ajena en "Perdidos en Tokio", la frivolidad de la monarquía francesa en "María Antonieta" o el hueco en la relación de un histrión con su hija en "En un Lugar del Corazón", Coppola parece revisitar a personajes que se encuentran en el centro de los reflectores una y otra vez. Esto no es para sorprenderse, ya que ella forma parte de una de las familias más importantes de Hollywood y está dentro del medio prácticamente desde que nació. "Ladrones de la Fama", su más reciente trabajo, es otra forma en la que aborda el tema del vacío que existe dentro de la fama, pero ésta vez lo hace desde el punto de vista de quien la admira desde fuera y aspira a tenerla. La película narra la historia real de un grupo de jóvenes de California que hace un par de años robaron las mansiones de varias celebridades de Hollywood, entre ellos Paris Hilton, Lindsay Lohan y Orlando Bloom. Más que contar una historia que resulta interesante a secas por sí sola, Coppola hace una áspera y muy dura crítica a la sociedad americana actual, sobre todo a la juventud de la clase alta, en la que cuestiona cuáles son las cosas que se tienen en prioridad (en especial el llamado "culto a la celebridad") y lo que se llega a hacer para tenerlas. Es una película hermosamente realizada que te hace preguntarte al terminar: "¿Es en serio que hasta aquí hemos llegado?"
"Ladrones de la Fama" está basada en el caso real de cinco jóvenes de California quienes, obsesionados por la fama, la vanidad y la adrenalina del momento, asaltaron la casa de alrededor media docena de famosos, llevándose más de tres millones de dólares en ropa, accesorios y joyería. Encontraron las direcciones en Internet, y la mayoría de las mansiones tenían las puertas y ventanas abiertas y sin alarma. Al final fueron atrapados por las cámaras de seguridad de los lugares, y las docenas de fotos y evidencia que no se molestaron en esconder. (Todo el caso está detallado en el artículo de Vanity Fair "The Suspects Wore Louboutins", de donde también se basa la mayoría del guión; pueden leerlo aquí.)
La historia en sí probablemente no es lo que mejor funciona. Por más "fascinante" que pueda parecer el caso de estos jóvenes, no es lo suficientemente interesante o complicado para sólidamente mantenerse como una película de asalto o robo. Los personajes no son simpáticos o fáciles de identificarse (todo lo contrario, de hecho), no hay grandes complicaciones, y todo se resuelve muy fácil y rápidamente. Pero más que querer contar una historia coherente y emocionante, Coppola usa como excusa estos hechos reales para hacer una crítica sobre el vacío que existe en la juventud de hoy en día, y que lo único que parece poder llenarlo (al menos parcialmente) es un culto y devoción ciega a cosas como la vida de las celebridades y ropa de marca. Es realmente alarmante ver cómo estas personas que evidentemente no necesitan asaltar a nadie se meten como si nada al armario de Paris Hilton y se gastan, esa misma noche, todo lo "ganado" en alcohol, drogas y aún más ropa. De hecho, y no puedo evitar hacer comparaciones, ésta es la segunda cinta del año que trata con el mismo tema, después de "Spring Breakers" de Harmony Korine (una de mis favoritas del año). Vale la pena ver también esa cinta para comparar dos lados de la misma moneda: los excesos y vacíos que llevan a la violencia, y los que llevan a la adoración sin sentido de cosas materiales. "Ladrones de la Fama" da un vistazo a la vida de los privilegiados, que aunque va a tener a la mayoría del público girando los ojos en frustración, ése es su más grande acierto, y a la vez error. La película alerta sobre una situación que abunda en la sociedad (la necesidad de excesos de los jóvenes), y no pretende simpatizar con nadie, pero a veces se siente tan superficial como el tema que maneja. Únicamente se insinúa muy vagamente cuáles pueden ser los motivos detrás de estos robos, pero nunca se mete lo suficientemente profundo para descifrar a personajes que pudieron llegar a ser mucho más tridimensionales y no como gente sacada de programas de reality. Tal vez ése es el punto de toda la película ("una cinta vacía para retratar vidas vacías"), pero creo que Coppola se pudo haber sumergido más en la psicología detrás de estos crímenes en vez de mostrar una y otra vez qué bien están vestidos.
Las actuaciones, creo yo, no pretenden ser más que cuasi-caricaturas de las típicas valley-girls de California, con sus manerismos y forma de hablar. No tienen realmente muchas complejidades, tal vez porque sus contrapartes reales son tan huecos como un huevo Kinder; pero esto recae, nuevamente, en el guión, al no tratar de ir más allá en sus motivos. Los actores, sin embargo, hacen buen papel en transmitir eso al público, y en hacer que los queramos golpear en más de una ocasión, lo cual les da crédito. Aunque lo que más atraerá al público es ver a Emma Watson en uno de sus primeros papeles post-Harry Potter (no el mejor, ése todavía no llega; Sam de "Perks of Being a Wallflower" se queda muy cerca), y definitivamente vale la pena verla desenvolverse en algo tan ajeno a ella, el resto del elenco también se destaca en sus partes de niños malcriados, sobre todo Israel Broussard como Marc, quien es el personaje que más se puede acercar a alguien humano y con voz de la razón. Leslie Mann, como la madre de Nicki y Sam, te da una buena probada para entender porqué ellas actúan de la forma en que lo hacen.
Como dije antes, Sofia Coppola está tratando con un tema que realmente conoce y tiene experiencia, y eso se nota. Se desenvuelve muy fácilmente y sabe cómo manejar la historia, por más floja que se pueda sentir en algunos aspectos. Sin embargo, la película más que destacar por su "moraleja", lo hace más por su deslumbrante aspecto visual y técnica cinematográfica, algo que carga igual de importancia en una cinta sobre excesos y ropa que brilla (su título en inglés, "The Bling Ring" denota justamente eso). Las múltiples tomas en cámara lenta que hacen parecer a alguien poniéndose perfume o caminando en una avenida comercial como una experiencia religiosa; las tomas largas y hand-held, y la música, los colores y las texturas en los antros y los armarios son realmente alucinantes. Ésta es probablemente la cinta más limpia y mejor filmada de Coppola, donde tanto la cinematografía como los vestuarios y accesorios que salen en abundancia (estoy casi seguro que cada personaje tenía un atuendo diferente en cada escena) son un personaje más.
El tema que se trata en "Ladrones de la Fama" es ciertamente oportuno, y la película ofrece una preocupante mirada a los extremos que ciertas personas llegan para llenar los vacíos en vidas que muchos considerarían perfectas. La historia de robo ciertamente sirve como una excusa perfecta para criticar esto. Sin embargo, se siente como algo que solamente presenta los hechos sin ofrecer las verdaderas razones debajo. Está hermosamente realizada y decentemente actuada, pero el tema daba para mucho más. Vale la pena verse, está muy entretenida (algo repetitiva, eso sí), y da para interesantes discusiones post-créditos. Pero, así como meterse a robar a la casa de sus actores favoritos lo fue para el grupo, "Ladrones de la Fama" se va a quedar como un placer culpable que debió haberse tomado mucho más en serio.
"Ladrones de la Fama" está basada en el caso real de cinco jóvenes de California quienes, obsesionados por la fama, la vanidad y la adrenalina del momento, asaltaron la casa de alrededor media docena de famosos, llevándose más de tres millones de dólares en ropa, accesorios y joyería. Encontraron las direcciones en Internet, y la mayoría de las mansiones tenían las puertas y ventanas abiertas y sin alarma. Al final fueron atrapados por las cámaras de seguridad de los lugares, y las docenas de fotos y evidencia que no se molestaron en esconder. (Todo el caso está detallado en el artículo de Vanity Fair "The Suspects Wore Louboutins", de donde también se basa la mayoría del guión; pueden leerlo aquí.)
La historia en sí probablemente no es lo que mejor funciona. Por más "fascinante" que pueda parecer el caso de estos jóvenes, no es lo suficientemente interesante o complicado para sólidamente mantenerse como una película de asalto o robo. Los personajes no son simpáticos o fáciles de identificarse (todo lo contrario, de hecho), no hay grandes complicaciones, y todo se resuelve muy fácil y rápidamente. Pero más que querer contar una historia coherente y emocionante, Coppola usa como excusa estos hechos reales para hacer una crítica sobre el vacío que existe en la juventud de hoy en día, y que lo único que parece poder llenarlo (al menos parcialmente) es un culto y devoción ciega a cosas como la vida de las celebridades y ropa de marca. Es realmente alarmante ver cómo estas personas que evidentemente no necesitan asaltar a nadie se meten como si nada al armario de Paris Hilton y se gastan, esa misma noche, todo lo "ganado" en alcohol, drogas y aún más ropa. De hecho, y no puedo evitar hacer comparaciones, ésta es la segunda cinta del año que trata con el mismo tema, después de "Spring Breakers" de Harmony Korine (una de mis favoritas del año). Vale la pena ver también esa cinta para comparar dos lados de la misma moneda: los excesos y vacíos que llevan a la violencia, y los que llevan a la adoración sin sentido de cosas materiales. "Ladrones de la Fama" da un vistazo a la vida de los privilegiados, que aunque va a tener a la mayoría del público girando los ojos en frustración, ése es su más grande acierto, y a la vez error. La película alerta sobre una situación que abunda en la sociedad (la necesidad de excesos de los jóvenes), y no pretende simpatizar con nadie, pero a veces se siente tan superficial como el tema que maneja. Únicamente se insinúa muy vagamente cuáles pueden ser los motivos detrás de estos robos, pero nunca se mete lo suficientemente profundo para descifrar a personajes que pudieron llegar a ser mucho más tridimensionales y no como gente sacada de programas de reality. Tal vez ése es el punto de toda la película ("una cinta vacía para retratar vidas vacías"), pero creo que Coppola se pudo haber sumergido más en la psicología detrás de estos crímenes en vez de mostrar una y otra vez qué bien están vestidos.
Las actuaciones, creo yo, no pretenden ser más que cuasi-caricaturas de las típicas valley-girls de California, con sus manerismos y forma de hablar. No tienen realmente muchas complejidades, tal vez porque sus contrapartes reales son tan huecos como un huevo Kinder; pero esto recae, nuevamente, en el guión, al no tratar de ir más allá en sus motivos. Los actores, sin embargo, hacen buen papel en transmitir eso al público, y en hacer que los queramos golpear en más de una ocasión, lo cual les da crédito. Aunque lo que más atraerá al público es ver a Emma Watson en uno de sus primeros papeles post-Harry Potter (no el mejor, ése todavía no llega; Sam de "Perks of Being a Wallflower" se queda muy cerca), y definitivamente vale la pena verla desenvolverse en algo tan ajeno a ella, el resto del elenco también se destaca en sus partes de niños malcriados, sobre todo Israel Broussard como Marc, quien es el personaje que más se puede acercar a alguien humano y con voz de la razón. Leslie Mann, como la madre de Nicki y Sam, te da una buena probada para entender porqué ellas actúan de la forma en que lo hacen.
Como dije antes, Sofia Coppola está tratando con un tema que realmente conoce y tiene experiencia, y eso se nota. Se desenvuelve muy fácilmente y sabe cómo manejar la historia, por más floja que se pueda sentir en algunos aspectos. Sin embargo, la película más que destacar por su "moraleja", lo hace más por su deslumbrante aspecto visual y técnica cinematográfica, algo que carga igual de importancia en una cinta sobre excesos y ropa que brilla (su título en inglés, "The Bling Ring" denota justamente eso). Las múltiples tomas en cámara lenta que hacen parecer a alguien poniéndose perfume o caminando en una avenida comercial como una experiencia religiosa; las tomas largas y hand-held, y la música, los colores y las texturas en los antros y los armarios son realmente alucinantes. Ésta es probablemente la cinta más limpia y mejor filmada de Coppola, donde tanto la cinematografía como los vestuarios y accesorios que salen en abundancia (estoy casi seguro que cada personaje tenía un atuendo diferente en cada escena) son un personaje más.
El tema que se trata en "Ladrones de la Fama" es ciertamente oportuno, y la película ofrece una preocupante mirada a los extremos que ciertas personas llegan para llenar los vacíos en vidas que muchos considerarían perfectas. La historia de robo ciertamente sirve como una excusa perfecta para criticar esto. Sin embargo, se siente como algo que solamente presenta los hechos sin ofrecer las verdaderas razones debajo. Está hermosamente realizada y decentemente actuada, pero el tema daba para mucho más. Vale la pena verse, está muy entretenida (algo repetitiva, eso sí), y da para interesantes discusiones post-créditos. Pero, así como meterse a robar a la casa de sus actores favoritos lo fue para el grupo, "Ladrones de la Fama" se va a quedar como un placer culpable que debió haberse tomado mucho más en serio.
Historia/guión: 21/30
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25
Por su dura crítica y manufactura impecable, pero que se siente demasiado superficial dado su tema e historia, le doy a "Ladrones de la Fama" un:
79%
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