lunes, 29 de julio de 2013

Ladrones de la Fama

Ladrones de la Fama (The Bling Ring, 2013)

Dirigida por: Sofia Coppola

Con: Katie Chang, Israel Broussard, Emma Watson...







Sofia Coppola parece tener una obsesión con la fama. No es que la directora acapare los focos de atención o las portadas de los tabloides, o que esté fascinada con la vida de las celebridades, como los protagonistas de esta cinta. Más bien es que la popularidad masiva, y el vacío que en realidad se esconde detrás de ella, es una temática recurrente en su obra. Ya sea un reconocido actor dentro de una cultura ajena en "Perdidos en Tokio", la frivolidad de la monarquía francesa en "María Antonieta" o el hueco en la relación de un histrión con su hija en "En un Lugar del Corazón", Coppola parece revisitar a personajes que se encuentran en el centro de los reflectores una y otra vez. Esto no es para sorprenderse, ya que ella forma parte de una de las familias más importantes de Hollywood y está dentro del medio prácticamente desde que nació. "Ladrones de la Fama", su más reciente trabajo, es otra forma en la que aborda el tema del vacío que existe dentro de la fama, pero ésta vez lo hace desde el punto de vista de quien la admira desde fuera y aspira a tenerla. La película narra la historia real de un grupo de jóvenes de California que hace un par de años robaron las mansiones de varias celebridades de Hollywood, entre ellos Paris Hilton, Lindsay Lohan y Orlando Bloom. Más que contar una historia que resulta interesante a secas por sí sola, Coppola hace una áspera y muy dura crítica a la sociedad americana actual, sobre todo a la juventud de la clase alta, en la que cuestiona cuáles son las cosas que se tienen en prioridad (en especial el llamado "culto a la celebridad") y lo que se llega a hacer para tenerlas. Es una película hermosamente realizada que te hace preguntarte al terminar: "¿Es en serio que hasta aquí hemos llegado?"

"Ladrones de la Fama" está basada en el caso real de cinco jóvenes de California quienes, obsesionados por la fama, la vanidad y la adrenalina del momento, asaltaron la casa de alrededor media docena de famosos, llevándose más de tres millones de dólares en ropa, accesorios y joyería. Encontraron las direcciones en Internet, y la mayoría de las mansiones tenían las puertas y ventanas abiertas y sin alarma. Al final fueron atrapados por las cámaras de seguridad de los lugares, y las docenas de fotos y evidencia que no se molestaron en esconder. (Todo el caso está detallado en el artículo de Vanity Fair "The Suspects Wore Louboutins", de donde también se basa la mayoría del guión; pueden leerlo aquí.)
La historia en sí probablemente no es lo que mejor funciona. Por más "fascinante" que pueda parecer el caso de estos jóvenes, no es lo suficientemente interesante o complicado para sólidamente mantenerse como una película de asalto o robo. Los personajes no son simpáticos o fáciles de identificarse (todo lo contrario, de hecho), no hay grandes complicaciones, y todo se resuelve muy fácil y rápidamente. Pero más que querer contar una historia coherente y emocionante, Coppola usa como excusa estos hechos reales para hacer una crítica sobre el vacío que existe en la juventud de hoy en día, y que lo único que parece poder llenarlo (al menos parcialmente) es un culto y devoción ciega a cosas como la vida de las celebridades y ropa de marca. Es realmente alarmante ver cómo estas personas que evidentemente no necesitan asaltar a nadie se meten como si nada al armario de Paris Hilton y se gastan, esa misma noche, todo lo "ganado" en alcohol, drogas y aún más ropa. De hecho, y no puedo evitar hacer comparaciones, ésta es la segunda cinta del año que trata con el mismo tema, después de "Spring Breakers" de Harmony Korine (una de mis favoritas del año). Vale la pena ver también esa cinta para comparar dos lados de la misma moneda: los excesos y vacíos que llevan a la violencia, y los que llevan a la adoración sin sentido de cosas materiales. "Ladrones de la Fama" da un vistazo a la vida de los privilegiados, que aunque va a tener a la mayoría del público girando los ojos en frustración, ése es su más grande acierto, y a la vez error. La película alerta sobre una situación que abunda en la sociedad (la necesidad de excesos de los jóvenes), y no pretende simpatizar con nadie, pero a veces se siente tan superficial como el tema que maneja. Únicamente se insinúa muy vagamente cuáles pueden ser los motivos detrás de estos robos, pero nunca se mete lo suficientemente profundo para descifrar a personajes que pudieron llegar a ser mucho más tridimensionales y no como gente sacada de programas de reality. Tal vez ése es el punto de toda la película ("una cinta vacía para retratar vidas vacías"), pero creo que Coppola se pudo haber sumergido más en la psicología detrás de estos crímenes en vez de mostrar una y otra vez qué bien están vestidos.

Las actuaciones, creo yo, no pretenden ser más que cuasi-caricaturas de las típicas valley-girls de California, con sus manerismos y forma de hablar. No tienen realmente muchas complejidades, tal vez porque sus contrapartes reales son tan huecos como un huevo Kinder; pero esto recae, nuevamente, en el guión, al no tratar de ir más allá en sus motivos. Los actores, sin embargo, hacen buen papel en transmitir eso al público, y en hacer que los queramos golpear en más de una ocasión, lo cual les da crédito. Aunque lo que más atraerá al público es ver a Emma Watson en uno de sus primeros papeles post-Harry Potter (no el mejor, ése todavía no llega; Sam de "Perks of Being a Wallflower" se queda muy cerca), y definitivamente vale la pena verla desenvolverse en algo tan ajeno a ella, el resto del elenco también se destaca en sus partes de niños malcriados, sobre todo Israel Broussard como Marc, quien es el personaje que más se puede acercar a alguien humano y con voz de la razón. Leslie Mann, como la madre de Nicki y Sam, te da una buena probada para entender porqué ellas actúan de la forma en que lo hacen.

Como dije antes, Sofia Coppola está tratando con un tema que realmente conoce y tiene experiencia, y eso se nota. Se desenvuelve muy fácilmente y sabe cómo manejar la historia, por más floja que se pueda sentir en algunos aspectos. Sin embargo, la película más que destacar por su "moraleja", lo hace más por su deslumbrante aspecto visual y técnica cinematográfica, algo que carga igual de importancia en una cinta sobre excesos y ropa que brilla (su título en inglés, "The Bling Ring" denota justamente eso). Las múltiples tomas en cámara lenta que hacen parecer a alguien poniéndose perfume o caminando en una avenida comercial como una experiencia religiosa; las tomas largas y hand-held, y la música, los colores y las texturas en los antros y los armarios son realmente alucinantes. Ésta es probablemente la cinta más limpia y mejor filmada de Coppola, donde tanto la cinematografía como los vestuarios y accesorios que salen en abundancia (estoy casi seguro que cada personaje tenía un atuendo diferente en cada escena) son un personaje más.

El tema que se trata en "Ladrones de la Fama" es ciertamente oportuno, y la película ofrece una preocupante mirada a los extremos que ciertas personas llegan para llenar los vacíos en vidas que muchos considerarían perfectas. La historia de robo ciertamente sirve como una excusa perfecta para criticar esto. Sin embargo, se siente como algo que solamente presenta los hechos sin ofrecer las verdaderas razones debajo. Está hermosamente realizada y decentemente actuada, pero el tema daba para mucho más. Vale la pena verse, está muy entretenida (algo repetitiva, eso sí), y da para interesantes discusiones post-créditos. Pero, así como meterse a robar a la casa de sus actores favoritos lo fue para el grupo, "Ladrones de la Fama" se va a quedar como un placer culpable que debió haberse tomado mucho más en serio.

Historia/guión: 21/30
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25

Por su dura crítica y manufactura impecable, pero que se siente demasiado superficial dado su tema e historia, le doy a "Ladrones de la Fama" un:
79%

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lunes, 22 de julio de 2013

Ruby, la Chica de mis Sueños

Ruby, la Chica de mis Sueños (Ruby Sparks, 2012)

Dirigida por: Jonathan Dayton y Valerie Faris

Con: Paul Dano, Zoe Kazan, Chris Messina...







Plasmar a un escritor en pantalla no es tarea fácil. Por más que me duela aceptarlo, ya que es la profesión que quiero seguir, la vida de un escritor (por más emocionante, dramática, y turbulenta que parezca en nuestras mentes) es bastante aburrida y monótona de seguir y presenciar por ojos ajenos. Es una persona que básicamente se sienta a pensar y a escribir; es una rutina que no cambia mucho. Es por eso que las representaciones de escritores en el cine no abundan mucho, y cuando lo hacen, normalmente tienen algún giro que los hace más interesantes, ya sea una historia de amor o asesinato ("Capote", "Shakespeare Apasionado") o con tintes surrealistas y fantásticos ("El Ladrón de Orquídeas", "Más Extraño que la Ficción"). "Ruby Sparks" (como me referiré a ella, y no por su innecesariamente largo título en español) cae en esta segunda categoría, al contar la historia de Calvin Weir-Fields, un escritor que empieza a escribir sobre la chica de sus sueños, Ruby, cuando ella un día misteriosamente salta de las páginas y se convierte en una persona real. Aunque la película trata de aprovecharse de la ola de películas románticas indie actual, abusando de sus características hasta el punto en que se sienten cansadas, al final vale la pena por mostrar un retrato complejo de un escritor, con sus altas y sus bajas, plasmando con una alegoría bastante literal la obsesión que puede crearse con una obra literaria.

Calvin Weir-Fields (Paul Dano) es un novelista que alcanzó la fama muy joven con su primer libro, y el mundo literario tiene los ojos puestos sobre él esperando su siguiente trabajo. Sin amigos, sin habilidades sociales, y sin interés romántico, empieza a escribir sobre una chica con la que soñó, a la que llama Ruby, quien está seguro es la mujer de su vida. Un día, sin embargo, encuentra a Ruby (Zoe Kazan) viviendo en su casa con la vida que él diseño para ella. Ahora Calvin debe lidiar con una relación que él mismo creó (y que puede "reescribir" cuando le plazca), y convencer al mundo, a su disfuncional familia, y a sí mismo, que Ruby es real. Probablemente más real de lo que él se había imaginado.
Como dije al principio, hacer una película alrededor de un escritor no es cosa fácil. Ya es un mérito que Zoe Kazan (quien además de protagonizar la película, también la escribió) haya logrado encontrar una historia interesante sobre el arte de escribir, pero que además lograra plasmar la frustración y el mar de sentimientos que siente una persona mientras trata de escribir una historia nueva, es algo mucho más interesante y que dota a la cinta de matices mucho más profundos. Calvin no sólo es un escritor en frustración, sino una persona solitaria que siente la necesidad de controlar todo al nivel de "crear" una novia para él. Esos sentimientos y temáticas se plasmaron efectivamente, y fue lo que más disfruté yo (más que nada por que me puedo relacionar). Es un buen estudio a la psique de estas personas. Sin embargo, como dije también, creo que al principio (sobre todo la primer mitad), trata demasiado en ser una película indie, y acaba cayendo en algo que se siente gastado. La chica bonita "alternativa" y sus modismos adorables, la relación "real", personajes que no encajan y se comportan como sabelotodos: todo esto se siente como una imitación a  las características de películas como "(500) Días con Ella", "Juno" y "Pequeña Miss Sunshine", y no una reinvención de las mismas. Asimismo, la trama que involucra a la familia de Calvin es completamente innecesaria para el producto final y pudieron haber dispensado de ella sin pensarlo. La película toma un giro totalmente inesperado en la segunda parte, desde el momento en que Calvin decide que Ruby no es como él pensaba y decide "reescribirla" varias veces. Si Kazan hubiera decidido hacer que toda la película girara alrededor de éste concepto (alguien que literalmente es dueño de su pareja y lo que hace, y qué pasa cuando ella se entera), toda la historia se hubiera sentido más entera, coherente, y mucho más interesante. La escena en la que Calvin escribe las acciones de Ruby mientras ella se ve forzada a realizarlas es de las mejores y más escalofriantes que he visto en mi vida. Ahí la película se torna demasiado oscura, que aunque es uno de sus mejores momentos, también deja ver su enorme inconsistencia de tono, el cual es su mayor problema: se queda atorada entre "romance indie" y "drama psicológico."

Paul Dano es Calvin Weir-Fields, el solitario y complejo escritor protagónico. Dano no es el actor más carismático (por alguna razón, se me hace difícil simpatizar con él), pero ese carácter e interpretación unilateral que lo caracteriza (parece sólo poder interpretar personajes introvertidos y con algún problema; me viene a la mente su Dwayne de "Little Miss Sunshine") trabajan a su favor para este papel, pues justo esas características son las que Calvin requiere. Zoe Kazan hace un muy buen papel como la Ruby del título, aunque creo que a veces su interpretación "pixie chick alternativa" es demasiado obvia y cae en el cliché, aunque eso es más problema de Kazan como guionista y no como actriz. Sin embargo, se mueve increíblemente fácil de bitch a clingy girlfriend y maneja muy bien todas las emociones que ser el producto de la imaginación de alguien requiere. El resto del elenco hace también muy buen desempeño, aunque, como dije, en mi opinión todos son increíblemente innecesarios. La película hubiera funcionado mucho mejor sólo con los papeles de Calvin y Ruby, explorando su relación. Está Chris Messina como Harry, el hermano y único amigo de Calvin; Elliot Gould como su terapeuta, y dos papeles sumamente extraños de Annette Bening y Antonio Banderas como la mamá de Calvin y su novio, respectivamente. Estos actores no hacen nada mal, pero lamentablemente sus personajes sólo complican y alargan la historia, y no en el buen sentido.

La segunda película del equipo de directores Jonathan Dayton y Valerie Faris (después de la excelsa "Little Miss Sunshine") brilla por la original historia que nos da un vistazo a la compleja mente y demonios de un escritor, y lo que pasaría si sus creaciones pudieran cobrar vida. La segunda mitad es en particular sobresaliente, cuando decide irse por un camino más oscuro, y equilibra la ya desgastada primera parte sobre un "romance diferente". Sin embargo, la desigualdad en tono es evidente, y los directores nunca saben a dónde quieren llevar la película, o qué tipo de cinta es. La recomiendo enormemente; es sumamente divertida, entretenida, y plantea cuestiones muy interesantes sobre el amor, el control, y la relación entre realidad y fantasía, la cual los escritores tienen que cruzar todos los días. Sin embargo, "Ruby Sparks" toma desvíos muy innecesarios y nos da sólo una probada de su verdadero potencial en vez de explotar una trama que prometía dar mucho, mucho más.

Historia/guión: 25/30
Actuaciones: 17/25
Detrás de cámaras: 17/20
Entretenimiento: 22/25

Por dar un vistazo sumamente original e interesante a la mente de los escritores, pero por no saber qué tipo de historia contar, le doy a "Ruby, la Chica de mis Sueños" un:
81%

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domingo, 14 de julio de 2013

Titanes del Pacífico

Titanes del Pacífico (Pacific Rim, 2013)

Dirigida por: Guillermo del Toro

Con: Charlie Hunnam, Idris Elba, Rinko Kikuchi...








Parece ser que el slogan actual de las grandes películas de estudio de Hollywood es "Mientras más grande, mejor." ¿Cuatro películas basadas en robots que se camuflajean como vehículos? Claro. ¿Una franquicia que empezó siendo como un simple juego sobre piratas en Disneylandia y de donde salieron ya cuatro (y pronto cinco) películas? Por supuesto. ¿Una cinta sobre una invasión alienígena basada en el juego "Batalla Naval" de Hasbro? Porqué no. Estas películas muestran no sólo la dependencia de la industria hacia franquicias, efectos especiales y gran espectáculo visual, sino una alarmante carencia de historias originales y personales. Es por eso que es doblemente sorprendente que llegara una película que no sólo eleva la magnitud de estas épicas de acción/aventura (olvídense de los autobots de varios metros de altura; los Kaiju y los Jaegers de "Titanes del Pacífico" son tan altos como un edificio de treinta pisos y pesan miles de toneladas), sino que al mismo tiempo logra entrelazar exitosamente las historias individuales de los personajes , además de girar alrededor de una mitología cien por ciento nueva y original. Todo esto dota al producto final de una complejidad mucho más profunda que las películas de estudio genéricas, y esto es un cambio más que bienvenido. Al parecer, nadie más que Guillermo del Toro para convertir una cinta de monstruos contra robots en una película de autor.

"Titanes del Pacífico" nos lleva a un futuro no muy lejano, en donde una raza de monstruos alienígenas (nombrados Kaijus, como las bestias tradicionales japonesas, à la Godzilla) se han infiltrado a nuestro planeta a través de una grieta en el Océano Pacífico. Por su titánico tamaño, las armas humanas existentes no fueron suficientes para derrotarlos, por lo que se tuvo que idear a un robot de igual tamaño (llamados Jaegers), en donde dos pilotos se conectan neuronalmente para combatirlos. La cinta cuenta la historia de dos de los pilotos, Raleigh Becket (Charlie Hunnam) y Mako Mori (Rinko Kikuchi), quienes tratan de lidiar con sus pasados turbulentos en el momento que los ataques se vuelven más inminentes.
Lo que más me impresiona siempre que hay una película de ciencia ficción original, es la manera en que los creadores logran crear un universo y mitología totalmente de la nada, y lo hacen funcionar con reglas propias. Tal y como lo hiciera Christopher Nolan con "El Origen" y Rian Johnson con "Asesino del Futuro," Del Toro nos entrega un mundo completamente alejado de lo que conocemos, pero donde, sin embargo, todos sus elementos funcionan con coherencia y dentro de ciertos parámetros. Las reglas de los Jaegers y la conexión que debe existir entre los dos pilotos es explicada con claridad desde el principio, además del origen de los Kaijus. Con el trasfondo de la historia claro, las vidas de los personajes se pueden desarrollar mucho más fácil. Como mencioné antes, la película logra contar las historias "pequeñas" de los personajes (la relación de Becket con su hermano, el pasado de Mako) y al mismo tiempo mostrar batallas tan épicas donde ciudades enteras están en peligro. No me malinterpreten, la película es definitivamente mucho más estilo que sustancia (no esperen discursos filosóficos sobre la condición humana), y el atractivo principal recae en lo visual, pero, en comparación con otras películas de trama similar, "Titanes del Pacífico" hace un trabajo notable en elevar la historia a un entretenimiento inteligente sobre uno sin sentido.

No es una película que gire alrededor de las actuaciones, así que ninguna es realmente sobresaliente. Sin embargo, los protagonistas logran hacer sentir al público que ver a los personajes es igual de importante y entretenido que ver pelear a los Kaijus y a los Jaegers, y eso, en una película de esta naturaleza, es invaluable. Charlie Hunnam es carismático como Becket, y sostiene muy bien el peso de la película, principalmente por la excelente química que tiene con su co-piloto Mako, interpretada por Rinko Kikuchi (en su segunda colaboración con un director mexicano, después de estelarizar "Babel"). Idris Elba, como el jefe del programa de Jaegers, Stacker Pentecost, es también una buena adición al elenco. Los que probablemente destacan más en cuanto a interpretaciones son Charlie Day y Burn Gorman como Newt y Gottlieb, los científicos encargados de estudiar a los Kaijus. Day y Gorman tiene una gran química, y son el definitivo comic-relief de la película, lo cual es siempre bienvenido en un género donde normalmente no se encuentran muchas risas. Es también interesante hacer notar que no hay ningún "villano" humano (Chuck Hansen es lo que más se le acerca), sino que es sobre varios individuos uniéndose contra una amenaza común. 

Con esta película queda claro que Guillermo del Toro hace únicamente lo que le parece y apasiona (no dirigía nada en cinco años desde "Hellboy 2"), y todo lo que hace, lo hace suyo. Es un verdadero autor, no importa la magnitud de la película que esté haciendo, y su estilo está presente en cada rincón. Éste ha sido su sueño desde que era niño; tanto la trama como el estilo visual de la película tienen fuertes influencias de series de televisión y cultura popular japonesas, uno de los pasatiempos más grandes del director desde su infancia. "Titanes del Pacífico" es un homenaje a todo ello, y la pasión e interés personal que Del Toro le pone a cada elemento de cada cuadro se transmite con creces al producto final. Es bien sabido que él se encarga personalmente de todos los aspectos de la película, y que le pone particular interés y énfasis a la dirección de arte, y aquí se nota a leguas. El aspecto visual de "Titanes del Pacífico" es más grande y mejor que el de cualquier otro blockbuster de años recientes, desde las locaciones en bajos barrios de Hong Kong, hasta los diseños internacionales de los Jaegers, y los alucinantes Kaiju, donde no hay dos parecidos. Las secuencias de batalla son un deleite de entretenimiento, y aunque no la vi en 3D (he dejado claro que no soy su fanático más grande), se filmó para ser proyectada en este formato y seguramente la experiencia se acentuará mucho así. Es una película que vale la pena verse.

En una temporada normalmente repleta de secuelas, películas de superhéroes y franquicias de acción que llegan a hexalogías, "Titanes del Pacífico" llega como una bocanada de aire fresco, no sólo porque es  una historia nueva que se desarrolla en un universo completamente original (a pesar de sus fuertes influencias japonesas), sino porque es una cinta, que aunque puede sentirse unos veinte minutos demasiado larga (cortar una secuencia de batalla no hubiera lastimado a nadie), es tanto entretenida como inteligente, y un completo deleite visual. La cinta establece a Guillermo del Toro como autor, y una de las grandes mentes creativas de Hollywood. Es una película que probablemente va a satisfacer sólo a un determinado sector del público (aquellos que disfrutan de la acción y el entretenimiento en grande), pero incluso ellos se van a llevar una gran sorpresa. Si hay una película de verano que se debe de ver (con todas las características que esto conlleva) es "Titanes del Pacífico". Después de todo, ¿en qué otro lugar se puede ver a monstruos luchando contra robots gigantes?

Historia/guión: 26/30
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25

Por su mitología, por su aspecto visual, por ser entretenimiento inteligente y establecer a Del Toro como un gigante creativo, le doy a "Titanes del Pacífico" un:
84%

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lunes, 8 de julio de 2013

Guerra Mundial Z

Guerra Mundial Z (World War Z, 2013)

Dirigida por: Marc Forster

Con: Brad Pitt, Mireille Enos, Daniella Kertesz...








Tal y como sucediera con los vampiros hace un par de años, el género de zombies parece estar pasando por una especie de revitalización. Aunque no creo que vayan a tener el auge que se produjo con los chupasangre después de "Crepúsculo", películas como "Tierra de Zombies", "Mi Novio es un Zombie", toda la saga de "Resident Evil" o inlcuso la serie de televisión "The Walking Dead" han puesto a los muertos vivientes bajo una gama muy diversa de géneros y narrativas, desde el clásico drama de supervivencia hasta la comedia romántica. Ahora toca el turno de la épica de guerra. Aunque utilizar a los zombies como excusa para mostrar a una sociedad decayente que lucha por sobrevivir a toda costa no es idea nueva (ya se había tratado en películas anteriores como "Soy Leyenda" y "28 Días Después"), "Guerra Mundial Z" busca beneficiarse de este nuevo interés por las criaturas, al mismo tiempo que intenta darle una escala mucho más grande. Y aunque logra ser una película bastante entretenida y bien lograda a pesar de su problemática producción, a final de cuentas, no es una entrada nada innovadora dentro del género (de zombies o cualquier otro) y por más que se puedan disfrutar las dos horas a secas, a diferencia de la humanidad, no va a sobrevivir en la memoria de nadie por mucho tiempo.

"Guerra Mundial Z" nos adentra a un mundo donde la mayoría de la población ha sido contagiada por un virus que transforma a la gente en violentos zombies (como en cualquier otra película similar). Las ciudades están desiertas o abandonadas y la gente vive en pánico mientras los gobiernos tratan inútilmente de salvarlos. Gerry Lane (Brad Pitt, en uno de los papeles más inexplicables de su carrera) es un ex-oficial de la ONU que es reclutado en una búsqueda alrededor del mundo (de ahí el muy vago "Mundial" del título) para encontrar la cura y ser la salvación de la humanidad, donde obviamente se encontrará con hordas de muertos vivientes muy difíciles de controlar.
La película está basada en la muy reconocida novela del mismo título, aunque bien podría no serlo ya que el formato de ésta fue cambiado totalmente en la adaptación. El libro es una recolección de "entrevistas" hechas a diversas personas que supuestamente sobrevivieron el apocalipsis zombie. La película decide ignorar completamente esto (el guión pasó por infinidad de reescrituras por casi media docena de guionistas, lo cual tristemente se nota) y en vez nos da lo que solamente puedo definir como una historia de videojuego: un héroe al que le dan una misión y, tras superar muchos obstáculos principalmente disparando y matando, logra salvar al mundo. No hay mucho trasfondo. No hay casi nada de emoción (nos presentan a la familia de Gerry, pero nunca está en verdadero peligro). Durante un momento, casi toda la primera mitad, deciden copiar el argumento casi directamente de la película de 2011 "Contagio", sobre un virus mortal que se esparce a nivel mundial y como responden diferentes partes de la población a éste, pero nunca se mantienen dentro de él. A final de cuentas, es una película de "hombre que salva al mundo de los zombies", y aunque funciona bien dentro de éstos parámetros, no hay nada que la haga resaltar de otras con la misma sinopsis. Es una tristeza, ya que, en mi opinión, el género de zombies es uno con los que más se puede jugar para hacer analogías sobre algo más grande.

La única explicación que tengo sobre el por qué Brad Pitt decidió estelarizar esta película, es porque es Brad Pitt y puede hacer lo que se le antoje. No necesita que nadie le dé trabajo, y seguramente esta cinta es algún placer culposo que siempre quiso realizar. Después de protagonizar grandes cintas dramáticas como "El Juego de la Fortuna" y "El Árbol de la Vida", Pitt nos da una actuación casi tan unidimensional como su personaje mismo. No es malo, pero no tiene nada con qué trabajar. Lo mismo con el resto del elenco, de quien la otra persona remotamente famosa es Mireille Enos de la serie "The Killing." Pero "Guerra Mundial Z" no es una película sobre sus personajes o basada en interpretaciones, así que esto no afecta mucho al producto final. 

Como mencioné antes, la película pasó por infinidad de contratiempos y dificultades antes de su estreno, desde embargos de armas mientras filmaban, hasta tener que volver a filmar escenas semanas después de que la producción acabara. Demasiadas personas trabajaron demasiadas veces en el guión, y esto es notable en una gran inconsistencia de tono y debilidad en la historia, y lo que a final de cuentas creo yo impactó de peor forma. Pero, a pesar de todo, se logró que la película se viera de la escala que el material prometía. Los tonos sombríos y paisajes desolados ayudan al ambiente de destrucción, y los efectos tanto de maquillaje como computarizados están sumamente bien logrados. La secuencia de los muertos escalando la muralla de Jerusalén es probablemente la más memorable. Para ser un barco que bien pudo perder su rumbo totalmente, el director Marc Forster logra mantener una coherencia y estabilidad que bien pudo salvar a la película de convertirse en algo mucho peor.

"Guerra Mundial Z" no va a reinventar la manera en que representamos a los muertos vivientes, y no se va a convertir en un hito del género. El material daba para mucho más si me manejaba de la manera ideal, pero lamentablemente se decidieron irse por el camino predecible y en su lugar hay una narrativa sacada de cualquier juego de video y adaptada torpemente para el cine. Está bien lograda visualmente, y es bastante entretenida, pero eso ya no es suficiente para que una película trascienda. Sin embargo, "Guerra Mundial Z" no espera trascender, y creo que hay un gran acierto en eso. No se propone nada más que reiterar a la humanidad, después de que infinidad de películas anteriores lo hayan hecho muchas veces antes, cómo actuar en caso de que los muertos salgan de sus tumbas. Ya sabemos todo lo que nos dicen. Pero no hay daño en verlo una vez más.

Historia/guión: 14/30
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 17/20
Entretenimiento: 20/25

Por un bien logrado pero, en el fondo, muy olvidable intento de mostrar una faceta más de la batalla de zombies contra humanos, le doy a "Guerra Mundial Z" un:
69%

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