Dirigida por: Guillermo del Toro
Con: Charlie Hunnam, Idris Elba, Rinko Kikuchi...
Parece ser que el slogan actual de las grandes películas de estudio de Hollywood es "Mientras más grande, mejor." ¿Cuatro películas basadas en robots que se camuflajean como vehículos? Claro. ¿Una franquicia que empezó siendo como un simple juego sobre piratas en Disneylandia y de donde salieron ya cuatro (y pronto cinco) películas? Por supuesto. ¿Una cinta sobre una invasión alienígena basada en el juego "Batalla Naval" de Hasbro? Porqué no. Estas películas muestran no sólo la dependencia de la industria hacia franquicias, efectos especiales y gran espectáculo visual, sino una alarmante carencia de historias originales y personales. Es por eso que es doblemente sorprendente que llegara una película que no sólo eleva la magnitud de estas épicas de acción/aventura (olvídense de los autobots de varios metros de altura; los Kaiju y los Jaegers de "Titanes del Pacífico" son tan altos como un edificio de treinta pisos y pesan miles de toneladas), sino que al mismo tiempo logra entrelazar exitosamente las historias individuales de los personajes , además de girar alrededor de una mitología cien por ciento nueva y original. Todo esto dota al producto final de una complejidad mucho más profunda que las películas de estudio genéricas, y esto es un cambio más que bienvenido. Al parecer, nadie más que Guillermo del Toro para convertir una cinta de monstruos contra robots en una película de autor.
"Titanes del Pacífico" nos lleva a un futuro no muy lejano, en donde una raza de monstruos alienígenas (nombrados Kaijus, como las bestias tradicionales japonesas, à la Godzilla) se han infiltrado a nuestro planeta a través de una grieta en el Océano Pacífico. Por su titánico tamaño, las armas humanas existentes no fueron suficientes para derrotarlos, por lo que se tuvo que idear a un robot de igual tamaño (llamados Jaegers), en donde dos pilotos se conectan neuronalmente para combatirlos. La cinta cuenta la historia de dos de los pilotos, Raleigh Becket (Charlie Hunnam) y Mako Mori (Rinko Kikuchi), quienes tratan de lidiar con sus pasados turbulentos en el momento que los ataques se vuelven más inminentes.
Lo que más me impresiona siempre que hay una película de ciencia ficción original, es la manera en que los creadores logran crear un universo y mitología totalmente de la nada, y lo hacen funcionar con reglas propias. Tal y como lo hiciera Christopher Nolan con "El Origen" y Rian Johnson con "Asesino del Futuro," Del Toro nos entrega un mundo completamente alejado de lo que conocemos, pero donde, sin embargo, todos sus elementos funcionan con coherencia y dentro de ciertos parámetros. Las reglas de los Jaegers y la conexión que debe existir entre los dos pilotos es explicada con claridad desde el principio, además del origen de los Kaijus. Con el trasfondo de la historia claro, las vidas de los personajes se pueden desarrollar mucho más fácil. Como mencioné antes, la película logra contar las historias "pequeñas" de los personajes (la relación de Becket con su hermano, el pasado de Mako) y al mismo tiempo mostrar batallas tan épicas donde ciudades enteras están en peligro. No me malinterpreten, la película es definitivamente mucho más estilo que sustancia (no esperen discursos filosóficos sobre la condición humana), y el atractivo principal recae en lo visual, pero, en comparación con otras películas de trama similar, "Titanes del Pacífico" hace un trabajo notable en elevar la historia a un entretenimiento inteligente sobre uno sin sentido.
No es una película que gire alrededor de las actuaciones, así que ninguna es realmente sobresaliente. Sin embargo, los protagonistas logran hacer sentir al público que ver a los personajes es igual de importante y entretenido que ver pelear a los Kaijus y a los Jaegers, y eso, en una película de esta naturaleza, es invaluable. Charlie Hunnam es carismático como Becket, y sostiene muy bien el peso de la película, principalmente por la excelente química que tiene con su co-piloto Mako, interpretada por Rinko Kikuchi (en su segunda colaboración con un director mexicano, después de estelarizar "Babel"). Idris Elba, como el jefe del programa de Jaegers, Stacker Pentecost, es también una buena adición al elenco. Los que probablemente destacan más en cuanto a interpretaciones son Charlie Day y Burn Gorman como Newt y Gottlieb, los científicos encargados de estudiar a los Kaijus. Day y Gorman tiene una gran química, y son el definitivo comic-relief de la película, lo cual es siempre bienvenido en un género donde normalmente no se encuentran muchas risas. Es también interesante hacer notar que no hay ningún "villano" humano (Chuck Hansen es lo que más se le acerca), sino que es sobre varios individuos uniéndose contra una amenaza común.
Con esta película queda claro que Guillermo del Toro hace únicamente lo que le parece y apasiona (no dirigía nada en cinco años desde "Hellboy 2"), y todo lo que hace, lo hace suyo. Es un verdadero autor, no importa la magnitud de la película que esté haciendo, y su estilo está presente en cada rincón. Éste ha sido su sueño desde que era niño; tanto la trama como el estilo visual de la película tienen fuertes influencias de series de televisión y cultura popular japonesas, uno de los pasatiempos más grandes del director desde su infancia. "Titanes del Pacífico" es un homenaje a todo ello, y la pasión e interés personal que Del Toro le pone a cada elemento de cada cuadro se transmite con creces al producto final. Es bien sabido que él se encarga personalmente de todos los aspectos de la película, y que le pone particular interés y énfasis a la dirección de arte, y aquí se nota a leguas. El aspecto visual de "Titanes del Pacífico" es más grande y mejor que el de cualquier otro blockbuster de años recientes, desde las locaciones en bajos barrios de Hong Kong, hasta los diseños internacionales de los Jaegers, y los alucinantes Kaiju, donde no hay dos parecidos. Las secuencias de batalla son un deleite de entretenimiento, y aunque no la vi en 3D (he dejado claro que no soy su fanático más grande), se filmó para ser proyectada en este formato y seguramente la experiencia se acentuará mucho así. Es una película que vale la pena verse.
En una temporada normalmente repleta de secuelas, películas de superhéroes y franquicias de acción que llegan a hexalogías, "Titanes del Pacífico" llega como una bocanada de aire fresco, no sólo porque es una historia nueva que se desarrolla en un universo completamente original (a pesar de sus fuertes influencias japonesas), sino porque es una cinta, que aunque puede sentirse unos veinte minutos demasiado larga (cortar una secuencia de batalla no hubiera lastimado a nadie), es tanto entretenida como inteligente, y un completo deleite visual. La cinta establece a Guillermo del Toro como autor, y una de las grandes mentes creativas de Hollywood. Es una película que probablemente va a satisfacer sólo a un determinado sector del público (aquellos que disfrutan de la acción y el entretenimiento en grande), pero incluso ellos se van a llevar una gran sorpresa. Si hay una película de verano que se debe de ver (con todas las características que esto conlleva) es "Titanes del Pacífico". Después de todo, ¿en qué otro lugar se puede ver a monstruos luchando contra robots gigantes?
Historia/guión: 26/30
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25
Actuaciones: 18/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 21/25
Por su mitología, por su aspecto visual, por ser entretenimiento inteligente y establecer a Del Toro como un gigante creativo, le doy a "Titanes del Pacífico" un:
84%
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