Dirigida por: Stephen Chbosky
Con: Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller...
El género de películas sobre y para adolescentes es uno muy peculiar. Normalmente suele girar alrededor de temas clichés y usados ya en exceso que normalmente se asocian con la adolescencia, como (mucho) sexo, (muchas) drogas y alcohol, y viajes de auto-descubrimiento. Aunque estos asuntos están indudablemente presentes en estos años, cualquiera que haya ya pasado por ellos puede asegurar que no lo son todo. Hay mucho más. Y yo creo que, aunque hay algunas excepciones sobresalientes (me vienen a la mente la mayoría de las películas de John Hughes, en especial "The Breakfast Club"), el cine nunca se ha tomado a los adolescentes demasiado en serio y los plasma como caricaturas de excesos y lecciones por aprender; tan sólo ver la franquicia de "American Pie" o, aunque sean unas verdaderas joyas, "Chicas Pesadas" y "Se Dice de Mí". Muy pocas cintas les dan el respeto que se merecen, como individuos sumamente complejos que tienen problemas igual o incluso más grandes que los de cualquier adulto. El año pasado llegó "Las Ventajas de Ser Invisible", una película que hace un trabajo excepcional en contar la historia de un grupo de jóvenes de preparatoria que tienen que lidiar con lo que a veces parecen demasiado problemas. Su mayor acierto es que lo hace sin juzgarlos, sin tratar de dar moralejas, sin ser condescendientes con ellos. Simplemente los deja ser. Mientras Hughes propuso un nuevo ángulo para los adolescentes en los ochenta a través de comedias, Stephen Chbosky nos entrega una excelente adaptación de su propia novela; un drama con tintes cómicos (pero que a veces se puede tornar muy, muy oscura), llena de exquisitas actuaciones y líneas de diálogo memorables para recordarnos a todos lo que se siente tener quince años y no saber qué pasa con tu vida.
Charlie Kelmeckis (Logan Lerman) nunca ha encajado. Después de tener unos años bastante difíciles, está a punto de entrar a su primer año de preparatoria, donde espera poder salir de su molde de pasividad y participar un poco. Ahí encuentra un par de amigos bastante peculiares en Patrick (un Ezra Miller inigualable) y su hermanastra Sam (Emma Watson en su primer gran papel post-Harry Potter), quienes serán sus guías en todo lo que significa ser adolescente: fiestas, romances, sustancias ilegales, y ese deseo inextinguible de pertenecer y encontrarte a ti mismo.
La historia es definitivamente lo que hace a la cinta destacar. Como dije antes, nos da un retrato sumamente honesto y realista (incluso algo melodramático) de la adolescencia, con sus altas y sus bajas, que a veces pueden llegar a ser muy profundas. Aunque muchas veces pudo haber caído en cliché al usar la mayoría de las situaciones que están presentes en otras cintas de igual temática (drogas, peleas, jerarquías escolares, y sexo), la película de alguna manera logra darles una nueva frescura y originalidad, y el público en ningún momento cuestiona o deja de creer en lo que está pasando. Están los momentos de diversión y alivio en los que Charlie por fin siente que pertenece a un grupo de amigos, en los que se enamora de Sam y piensa que todo es posible mientras Patrick maneja a través del túnel. Sin embargo, son los matices más oscuros lo que la separa de otras películas similares (Charlie no es precisamente alguien mentalmente estable, y su pasado es bastante sombrío) y la lleva a lugares sumamente inesperados, sobre todo durante el tercer acto y el estupendo clímax. El interés por la historia y los protagonistas nunca decae, y más de una vez uno querrá formar parte del grupo en pantalla. Se disfruta y se sufre. Pero más que nada, se entiende. Lo que más me sorprende a mí es como Chbosky logra en frases bastante simples plasmar sentimientos que muchas veces uno ni siquiera sabe reconocer. Líneas como "We accept the love we think we deserve.", "These will all be stories someday" y la ya icónica "We are infinite" se quedarán grabadas en la memoria mucho después de que los créditos rueden.
Si el guión por sí solo tiene material de sobra para producir una película de calidad, el elenco lo eleva a otro nivel al dotar de los personajes de un carisma y aire de familiaridad que sin duda fue lo que le dio el empuje que se necesitaba para que la cinta funcionara de tal manera. Logan Lerman logra lo que probablemente es el mejor papel de su carrera hasta ahora (lo siento, Percy Jackson) como el tímido, introvertido, pero sumamente emocional y sensible Charlie. Lerman tiene éxito en las partes más ligeras, pero sobre todo en las dramáticas, y la crisis del clímax es suficiente para demostrarlo. Emma Watson le prueba a todo mundo que puede salirse exitosamente del molde que es Hermione Granger, y que lo puede hacer bien. Aunque su acento americano es algo cuestionable, Watson hace de Sam la niña de la que todos se van a querer enamorar, pero que también es más compleja de lo que parece. Sin embargo, es Ezra Miller el más destacado del trío protagónico. Su Patrick va mucho más allá del estereotípico adolescente gay, y nos entrega a alguien carismático pero fuerte, que ríe pero que no dice mucho. Desde el primer momento que sale en pantalla, imitando al profesor de carpintería, sabes que ahí hay un personaje diferente. Y la química entre los tres protagonistas es también excelente y se transmite totalmente al filme. Se nota que la diversión de las escenas no es fingida, y eso hace a la película aún más disfrutable. Destacan también papeles secundarios de Johnny Simmons como Brad Hays, Mae Whitman como Mary Elizabeth, Nina Dobrev como la hermana mayor de Charlie, y Paul Rudd como Mr. Anderson, el profesor de inglés de Charlie y el primer amigo que hace, por más deprimente que eso sea.
La película está basada en la novela del mismo nombre escrita por Stephen Chbosky (si pueden leer el libro, no puedo recomendarlo lo suficiente. Es un excelente y muy ligero material de lectura), quien no sólo decidió adaptar su propio libro a guión, sino también dirigir la película, algo extremadamente raro en la industria. Sin embargo, mientras más lo pienso, ¿quién mejor para hacer una adaptación cinematográfica de un libro tan emocionalmente complejo como el mismo autor? Aunque varias cosas de la novela se quedaron fuera y algunas fueron cambiadas, se nota que estos cambios se hicieron para poder hacer una obra entera que funcionara lo mejor posible en la pantalla. La pasión que Chbosky tiene por su proyecto tanto en papel como en pantalla es notable y se transmite al público; al menos me la transmitió a mí. "Las Ventajas de Ser Invisible" es sumamente íntima y personal, y se nota a leguas, en el buen sentido. El soundtrack es un personaje más y está lleno de pequeñas pero poderosas melodías que te llevan de la mano de la historia. Pistas como "Asleep" de The Smiths, "Come On, Eileen" de Dexy's Midnight Runner, y "Heroes" de David Bowie" le añaden algo más para disfrutar, por si fuera poco.
"Las Ventajas de Ser Invisible" no es una película sobre adolescentes más. Creo que me resisto incluso a categorizarla dentro de ese género. Es una obra mucho más compleja que una historia acerca de cómo tres adolescentes logran sobrevivir la preparatoria. Es un análisis profundo sobre tres personas y sus miedos, aspiraciones, sus demonios y luchas día a día por encontrarse a sí mismos a través de los demás. Es un retrato personal y sumamente nostálgico sobre lo que es ser joven, y esos momentos en los que nada parece existir más que tú y esas otras personas que significan el mundo para ti. Es una excelente historia guiada magníficamente por un elenco que promete ser la siguiente gran generación de actores (mantengan su ojo en Miller, les estoy diciendo). Es no sólo una de las mejores películas del año pasado, sino una que se convirtió en una de mis favoritas, y que merece verse varias veces para apreciarse más. Probablemente la estoy sobre-valorando, y a muchas personas no les parezca la gran joya cinematográfica que yo creo se va a convertir algún día, pero, por lo menos, es una cinta que vale la pena verse y juzgar por sí mismos. En el mejor de los casos, van a identificarse e invertir emociones en los personajes como pocas películas logran hacerlo. En el peor de los casos, se van a entretener por dos horas en las que tendrán a Emma Watson enfrente. It's a win-win.
La película está basada en la novela del mismo nombre escrita por Stephen Chbosky (si pueden leer el libro, no puedo recomendarlo lo suficiente. Es un excelente y muy ligero material de lectura), quien no sólo decidió adaptar su propio libro a guión, sino también dirigir la película, algo extremadamente raro en la industria. Sin embargo, mientras más lo pienso, ¿quién mejor para hacer una adaptación cinematográfica de un libro tan emocionalmente complejo como el mismo autor? Aunque varias cosas de la novela se quedaron fuera y algunas fueron cambiadas, se nota que estos cambios se hicieron para poder hacer una obra entera que funcionara lo mejor posible en la pantalla. La pasión que Chbosky tiene por su proyecto tanto en papel como en pantalla es notable y se transmite al público; al menos me la transmitió a mí. "Las Ventajas de Ser Invisible" es sumamente íntima y personal, y se nota a leguas, en el buen sentido. El soundtrack es un personaje más y está lleno de pequeñas pero poderosas melodías que te llevan de la mano de la historia. Pistas como "Asleep" de The Smiths, "Come On, Eileen" de Dexy's Midnight Runner, y "Heroes" de David Bowie" le añaden algo más para disfrutar, por si fuera poco.
"Las Ventajas de Ser Invisible" no es una película sobre adolescentes más. Creo que me resisto incluso a categorizarla dentro de ese género. Es una obra mucho más compleja que una historia acerca de cómo tres adolescentes logran sobrevivir la preparatoria. Es un análisis profundo sobre tres personas y sus miedos, aspiraciones, sus demonios y luchas día a día por encontrarse a sí mismos a través de los demás. Es un retrato personal y sumamente nostálgico sobre lo que es ser joven, y esos momentos en los que nada parece existir más que tú y esas otras personas que significan el mundo para ti. Es una excelente historia guiada magníficamente por un elenco que promete ser la siguiente gran generación de actores (mantengan su ojo en Miller, les estoy diciendo). Es no sólo una de las mejores películas del año pasado, sino una que se convirtió en una de mis favoritas, y que merece verse varias veces para apreciarse más. Probablemente la estoy sobre-valorando, y a muchas personas no les parezca la gran joya cinematográfica que yo creo se va a convertir algún día, pero, por lo menos, es una cinta que vale la pena verse y juzgar por sí mismos. En el mejor de los casos, van a identificarse e invertir emociones en los personajes como pocas películas logran hacerlo. En el peor de los casos, se van a entretener por dos horas en las que tendrán a Emma Watson enfrente. It's a win-win.
Historia/guión: 29/30
Actuaciones: 23/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 24/25
Actuaciones: 23/25
Detrás de cámaras: 19/20
Entretenimiento: 24/25
Por su honesta representación de la adolescencia, por su increíble elenco, y por todas las emociones por las que me hizo pasar mientras la vi, le doy a "Las Ventajas de Ser Invisible" un:
95%
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